Hay un dicho que expresa: "Ladrón que roba al ladrón tiene cien años de perdón ... significa que una acción cometida contra una persona que es igualmente despreciable se justifica, incluso se considera aceptable o "perdonable". Parecería no condenable moralmente porque en ese contexto particular la víctima no es una persona inocente.
A ver... tiene cuatro patas y ladra, ¿qué es?, ¿hace falta ver para saber que es un perro? Tampoco hay peor ciego que quien no quiera ver. ¿Acaso es necesario escudriñar en la intimidad del delito para saber que es un delito? Digo esto porque un reconocido periodista insiste a los cuatro vientos si alguien vio los dólares dentro del sobre. Novela turca de bajo presupuesto...!!! Pero qué interrogante más estúpida, ¿o hay que ser boludo, no? Semejante cuestionamiento demuestra únicamente su condición de agente generador de dudas y su ávido interés por torcer la opinión pública sobre un tema casi ancestral, un deporte nacional, un rasgo genético y un patrón compulsivo en casi todos los políticos. Claro, en esos sobres había tarjetitas de comunión... ¡¡¡de comunión con el delito, más bien!!! Si no, ¿por qué las acusaciones, por qué la tortura psicológica, el apuro y el hermetismo? La utilización del Estado con su esquema coercitivo no estaría justificada contra presuntos inocentes sin derecho a la defensa, contra un menor de edad. Si tal dinero fuera limpio, tuvieron que hacer la denuncia a la comisaría en todo caso. Movilizar el aparato represivo y disuasivo del Estado: militares, ministros, parlamentarios, prensa vendida, etc., demuestra que el poder del sistema es utilizado para el encubrimiento de delincuentes en funciones. Ya lo decía Santos Discépolo hace 90 años: "Siglo XX, cambalache... el que no afana es un gil"... O sea, ¿tenemos que dudar de que no corren sobornos, dádivas, premios, gratificaciones o cualquier otro tipo de esquema corrupto...? Sin lugar a dudas, NO. O sea, a mí no me queda la duda de que este delincuente, su entorno íntimo y su esquema operativo sustentan, financian y promocionan la corrupción, y a vos. De que este es un estado perverso, codicioso e inmoral a mí no me quedan dudas, ¿y a vos...? ¿¿Estamos sometidos por una facción fascista partidaria, aún tienen dudas??
Entonces, quien siga dudando de que las coimas, las prebendas y la compra de conciencia no existen en este país, o es un reverendo imbécil o un cómplice por acción u omisión. Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios... y al corrupto número UNO lo que le corresponde por acuerdos entre partes.
Sigamos haciendo oídos sordos o la vista gorda, que esta nación sometida por mercenarios saqueadores estará mejor solo para quienes comulgan el delito como filosofía de vida y prosperidad.
Que NO queden dudas tampoco de que vendrán tiempos de cambios, de hombres libres y comprometidos con sus propias conciencias. Que estos delincuentes apoderados del Estado pagaran caro los crímenes de "lesa patria" y terminaran sus oscuros días en mazmorras custodiadas por Dios. Ni olvido ni perdón cuando les toque el turno.