UNO
Tuchel parece que no vio el partido ante los suizos. Solamente un ignaro del fútbol, puede pensar que, a la Argentina de Messi, podes aguantarle 30 minutos.
- Regalándoles la pelota, la cancha y metidos en el área. Insólito.
Y sucedió lo lógico. Ya lo habíamos visto el partido anterior. Si el encuentro hubiera ido al alargue, lo ganaban los albicelestes. El primer tiempo fue friccionado, los argentinos jugaron al límite. Debieron amonestar a Enzo, pero esa era la orden. Cuando juegas con una selección de categoría, suele suceder, pero al final se impone el futbol. Siempre. A ese nivel la lucha es más intensa. Nadie regala nada. No jodamos.
En 1990 tenía 24 años, el Mundial de Italia fue uno de los más esperados. Se creía que iba a ser el Mejor de la Historia. Fue al revés. Partidos mediocres tirando para malos. El cuadro albiceleste sufrió para llegar. Tuvo un futbol defensivo. Goycochea se lució, en los penales. La gran mayoría, como ahora, quería que pierda. Llegó a la final, con muchísimo cansancio y suspendidos. Me recuerda al equipo de ahora. Que empezó mal, comenzó a mejorar, volvió a bajar de nivel. Dependía de los goles del Mito Inmortal - ese indomable de 39 años. En tanto los demás cracks, no aparecían aún. La semifinal del 90 fue donde Maradona y los demás, hicieron su mejor partido. Italia del rácano Vicini, quien nunca entendió quien era Baggio. Ergo, perdió -por penales- pero justicieramente, porque nunca fue superior a su rival.
El mediocampo albiceleste anuló a Bellingham. En tanto, Scaloni, junto a los infravalorados Aimar, Samuel y Ayala, planearon al detalle el partido. Incluso, cuando estaban en desventaja, reaccionaron. En cambio, el alemán quedo expuesto. Ignoró a Saka, Eze y Rashford y el sino fue el Seol. Aparecieron Enzo y Lautaro. Al final, se hizo justicia. Así es como el futbol debe funcionar.
- Premia el futbol ofensivo y desecha lo demás.
DOS
España hizo lo imposible. Un partido perfecto. La posesión como religión. Desgasta el rival, pero exige un estado físico perfecto. Messi, así como Rodri, se prepararon exclusivamente, para este evento. El Balón de Oro español, retrocedió, colocándose entre los centrales, trayendo consigo a Olise. Dejó un gran hueco atrás, que aprovechó el mediocampo hispano. Los punteros ayudaron en las marcas, ganando los duelos individuales. Y más toque, impidiendo las arremetidas francesas. Cumpliéndose el axioma.
- Sin la pelota no puedo dañar al rival.
El partido debió acabar 3-0. No entendí el cobro de offside. En absoluto. Francia se debatió entre la impotencia y la bronca. No había para más. Los últimos quince minutos estuvieron demás.
La selección que empezó mal, se recuperó de a poco. Su punto más bajo debió ser el encuentro ante Uruguay. La diferencia, con otros, es que tienen un técnico que cree en sus dirigidos. Así también ellos le creen. Es intrínseco, para conseguir títulos. Aun con sus crack tocados, resurgió con otros.
- Desconocidos y no tantos.
Y pensar que a finales de los ochenta, mucha gente no tomaba en serio a Cruyff. Él les contestó con la obtención de cinco Ligas y una Champions. Décadas después, el estilo barza tomó por asalto la selección. De ahí, la obtención del 2010. Luego se perdió la memoria o es que no había los Lamine Yamal o Nico Williams.
Con justicia están en la final. Ganó el futbol.
Y si, Cruyff debe estar deleitándose.