La Justicia se está despertando

10 Diciembre de 2022
10 Diciembre de 2022
La Justicia se está despertando
La Justicia se está despertando

No sé si será el estirón de orejas que el “Tío Sam” le ha dado Paraguay por la alicaída situación del sistema judicial del país, pues repentinamente, la Justicia por fin está tomando las riendas de los casos de corrupción que, en puridad, corresponden a los órganos de control del país.

En los últimos días se ha condenado a referentes políticos y también a otras personas del ámbito privado. Algunos, con prisión domiciliaria, estarían temblando para no caer como estos últimos, y otros, que a pesar de estar imputados, se candidatan para cargos para el próximo periodo parlamentario; vaya descaro y falta de respeto a un pueblo que clama justicia todos los días.

En nuestro vecino país, Argentina, la Justicia le dio con todo a la expresidenta de ese país con una condena, al parecer, justa; además, con una inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos. Me parece oportuno lo que pasa actualmente en nuestro país y en nuestra región con las condenas de políticos corruptos y que se han mofado de la ingenuidad y resiliencia del pueblo. Lula zafó y se escudó con un periodo presidencial que creo que será su oportunidad para redimirse y cumplir con su puebo, ya no sería fome zero, sino corrupção zero para dar un mensaje aleccionador y contundente a su pueblo.

En Paraguay, las cosas están cambiando; aparentemente, llegamos hacia al final del túnel de la oscuridad, los encadenados de la cueva ya pueden salir a ver la luz. La terna para la Fiscalía General del Estado (FGE) es aplaudida por los distintos actores políticos y por la ciudadanía. Se infiere que hay interés en limpiar de corruptos empotrados en el país. El estirón de orejas y el nombramiento de “significativamente corrupto” creo que está dando sus frutos, por ese lado, bienvenidos los nombramientos.

El que tambalea, después de estar en la cúspide del poder, es el ministro de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Antonio Fretes, quien estaría calculando, sumando y restando para llegar a la jubilación con un no muy despreciable sueldo. Vivirá feliz y con la barriguita llena, a no ser que la turbulenta y virulenta política criolla le dé una bofetada con un juicio político, imputación y a las mazmorras, para se selle un verdadero inicio de una justa administración der la Justicia. La dama de los ojos vendados creo que en estos momentos estaría ensayando una sonrisa al estilo de Mona Lisa, una risa irónica, maquiavélica, pero al mismo tiempo, dulce y protectora.

La sociedad civil y el pueblo deben observar lo que está ocurriendo actualmente, en especial, el 18 de diciembre, fecha en la que se llevarán a cabo las elecciones partidarias internas. En esta vuelta, hay varios referentes políticos que estarían salpicados con manchas de la corrupción: la leyenda urbana deja un suspiro con olor a azufre en el aire: “billetera gana interna”. Ojalá que esta vez se rompa esta práctica desleal, antipatriota de vender votos por unos miserables guaraníes que servirán al elector infiel por unos días y luego tendrá que sufrir 5 años de desgobierno, de desvalijamiento sistemático y otras perlas a las que ya estamos acostumbrados. Quizás sería interesante ver caras nuevas en el siguiente periodo presidencial, y no los mismos con los que este país se ha ralentizado, atrasado y ninguneado por estos pelafustanes de la política.

En el día del virgencita de Caacupé también llegó el mensaje contundente para que la ola de corrupción termine de una vez por todas. El calibre del mensaje del monseñor Ricardo Valenzuela fue potente y directo: el pedido de renuncia del presidente de la (CSJ), Antonio Fretes.

La Iglesia siempre ha estado al lado del pueblo, y esta vez más que nunca ha alzado su voz de protesta como eco de los reclamos del pueblo que ya no puede volcarse a sus autoridades porque sus reclamos son desoídos o no se logran soluciones inmediatas a la calamitosa situación social.

Ojalá esta vez toquemos la tecla, que el mensaje de la Iglesia no solo sea para apagar principios de incendio. Es importante que la Iglesia siga de cerca los cambios en la Justicia y principalmente en la selección de hombres probos, honestos e íntegros para ocupar cargos muy sensibles y clave del país, como son la CSJ y la Fiscalía.

A propósito de la Fiscalía, se la vio a la fiscala, Sandra Quiñónez, arrodillada y compungida; se podría interpretar esta postal piadosa que la fiscala ha pedido y rezado por el hastiado pueblo que sufre diariamente los embates del aumento de la criminalidad.

Mi promesa a la virgencita: si aparecen nuevos rostros en el escenario político, peregrinaré hacia ella para darle las gracias por el milagro.

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