El Partido Liberal Radical Auténtico ha adoptado en la convención del domingo 13 de marzo, una importante resolución respecto a la incorporación de la paridad política con la modificación de sus estatutos, en el art. 91 que se transcribe: “Las listas de candidatos a cargos nacionales, departamentales o municipales y/o partidarios se integran con 50 % hombres y 50 % mujeres. Estarán ubicados de manera intercalada, alternada y consecutiva, desde el primer titular hasta el último suplente de cada una de estas, con el objetivo de que no haya en las mismas, de manera sucesiva, dos personas del mismo sexo. Si la lista fuera impar, la diferencia entre los candidatos hombres y candidatas mujeres no podrá ser superior a uno”.
La reforma de los Estatutos del PLRA causa impacto, ya que es la primera nucleación política del país que se adhirió al desafío de los nuevos tiempos en la conquista de la paridad de género en la gestión política, en el marco de la igualdad de oportunidades y la marcha hacia la transformación del sistema patriarcal vigente. No se trata de un reconocimiento histórico, se trata de un nuevo orden social en materia de las igualdades y un mecanismo para superar la asimetría de la cultura política patriarcal, aunque no faltó entre los discursos durante el debate la mención apasionada sobre el tema del homenaje a las mujeres de la post Guerra Grande y el sacrificio de las mujeres durante la Guerra del Chaco.
En realidad, la cuestión de la paridad de género se viene negociando en varios países con recomendaciones de los organismos internacionales como un derecho humano a la participación política en igualdad de género, ya que el sistema de cuotas que se viene practicando en el marco de la acción afirmativa, si bien significó un adelanto en los inicios, no se acomoda al principio de igualdad de oportunidades, lo que se corrige hoy con la propuesta de paridad. Esta reflexión convierte al reclamo sobre la paridad de género en un derecho exigible, por lo que algunos países de la región ya lo han implementado, como la experiencia de participación igualitaria de hombres y mujeres en la Asamblea Constituyente de Chile, adornada con la presidencia de una mujer indígena, como evidente señal de inclusión. La composición paritaria del gabinete de gobierno de Gabriel Boric se constituye hoy en ejemplo y en claro mensaje de la buena práctica en la igualdad de género para todos los países del mundo. Sinceramente, estimo que una candidatura presidencial que no incluya hoy en su propuesta de gobierno el tema de la paridad, sería vista como la de un o una candidato/a obsoleto/a.
Las mujeres liberales han estado haciendo este reclamo desde el año 2013. En un intercambio con mi amiga Amanda Núñez, dirigente del partido, me ha compartido que en 2014 habían logrado incorporar este debate en el seno del PLRA. Luego de siete años, han obtenido el resultado de sus reivindicaciones, en forma contundente. Recordemos que el Grupo Impulsor de Paridad Democrática, promovido desde ONU Mujeres, e integrado por mujeres políticas, ya había presentado en el año 2018, con el apoyo del Ministerio de la Mujer, un proyecto de ley de reforma de la ley electoral vigente, con el propósito de incorporar la paridad de género en los cargos electivos, el que tuvo una gran repercusión en los medios, pero sin resultados.
Hay algo que ha llamado la atención en la convención respecto a la presentación de esta propuesta de paridad, y es que las mujeres liberales recibieron el acompañamiento de una buena cantidad de mujeres de otras nucleaciones de partidos y movimientos, especialmente los llamados del tercer espacio, ya que en la convención también se trató el tema de la concertación política para las próximas elecciones generales. Vale celebrar esta solidaridad, y la presencia destacada de mujeres de otras nucleaciones que vienen anunciando sus candidaturas para presidentes y parlamentarias. Obviamente, las mujeres del Paraguay perdieron la confianza en los gobiernos masculinos y toman hoy la iniciativa de convencer al electorado, con la promesa de llevar adelante “una nueva forma de hacer política”.
Ahora bien, la paridad en la participación de mujeres y hombres será practicada en elecciones internas para las listas primigenias del Partido Liberal Radical Auténtico, serán 50 % de mujeres y 50 % hombres, lo que significa que las mujeres tendrán escaños reservados solo para mujeres. Eso traerá consigo un interesante panorama de competencia entre mujeres pertenecientes a distintos movimientos del partido. Este ejercicio político será favorable al estimular la sagacidad de las mujeres liberales para las elecciones generales, ya que se encontrarán también con el desafío de la nueva oportunidad de preferencia, que entró en vigor desde las últimas elecciones municipales. Esos aspectos serán los desafíos de las mujeres liberales, ya que las listas paritarias en internas partidarias no aseguran la paridad final en los resultados de las elecciones generales.
Con el transcurso del tiempo se verá si otras organizaciones partidarias o movimientos políticos avanzan en la instalación de la paridad de género en su seno. Si es así, seguramente, en muy corto plazo se tendrá la buena práctica de la paridad de hombres y mujeres en los distintos estamentos del país. Las preguntas que surgen son: ¿serán las mujeres mejores gobernantes?, ¿serán las mujeres mejores parlamentarias?, ¿serán las mujeres más honestas y equitativas en la construcción de políticas públicas y el cumplimiento de los derechos humanos? Esas respuestas nos darán sus actuaciones.