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Entre el deber y el miedo: la parálisis de la justicia

Martín Ramírez Machuca
por Martín Ramírez Machuca 9 Noviembre de 2025
9 Noviembre de 2025
Corte Suprema de Justicia.
Corte Suprema de Justicia. Foto: Archivo EN.

Cuando aún era joven, más churro y con una melena al estilo de la mejor época del "Lobo" Diarte", hice un curso de posgrado en Psicología Social y Educación en la Universidad de Temple, en Filadelfia, EE. UU. En uno de los módulos del curso, me tocó tener la experiencia de vivir con dos familias relacionadas con el sistema jurídico de los Estados Unidos.

La primera familia estaba encabezada por una madre que era abogada litigante, con clientes de alto nivel, por así decirlo. En esa casa, la vida transcurría con normalidad: la rutina de una abogada que defiende a sus clientes y empresas. A veces escuchaba las conversaciones de la abogada con sus poderosos clientes y las estrategias que debía diseñar para ganar los casos.

Por otro lado, la segunda familia estaba conformada por un padre que era juez federal, nombrado por el entonces presidente de la República. Este juez federal era uno de los más renombrados, probos y respetados, con todo lo que conlleva llegar a ser juez federal de la nación.

En la casa del juez, la vida era un poco más glamorosa, con reuniones a las que acudían otras personas allegadas a la pareja, siempre con algún vínculo con el sistema jurídico del país.

En una ocasión, ocurrió un accidente de tránsito frente a la casa. Mi dormitorio daba a la calle donde sucedió el hecho. Por instinto natural, me levanté y miré la escena. Movido por ese sentimiento de querer hacer las cosas bien, bajé rápidamente al primer piso, pero el juez me interceptó y, con voz enérgica y autoridad de juez, me dijo:
—Usted no sale a ninguna parte. Regrese a su habitación.

Con mil interrogantes en la cabeza, regresé a mi cuarto, sintiéndome como si hubiera hecho algo malo. Al día siguiente, el juez me llamó y me pidió disculpas. Luego me explicó las razones de su actuación de la noche anterior:
—Usted sabe que soy juez federal y no debía involucrarme en ese accidente. De alguna manera, podría haberse interpretado como una falta, y mi carrera estaría en peligro.

No hice más preguntas y acepté sus disculpas y su razonamiento.

Esta historia, hasta el día de hoy, me ronda en la mente. Si un juez federal tiene una hoja de vida intachable en su función como juez, ¿por qué no quiso involucrarse en algo tan simple como un accidente de tránsito?
Mi pregunta sigue siendo la misma hasta hoy:
¿Será que existen fuerzas exógenas que controlan, de forma casi inconsciente, a los jueces que deben decidir la suerte de tantos individuos?

Esta experiencia la uso como analogía para aterrizar en el plano local, pues nuevamente se abrió el debate eterno sobre si los miembros de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) deben ser o no inamovibles, más allá de lo que ya está prescrito en la Constitución Nacional.

En algún momento del vaivén de la vida jurídica del país, dos miembros actuales de la CSJ habían mencionado que la Corte estaría atada a fuerzas exógenas que, de cierta manera, limitarían sus actuaciones, especialmente cuando deben dirimir casos emblemáticos como el narcotráfico, el lavado de dinero y otras cuestiones sensibles.

En este contexto de un nuevo debate, saltan las inconsistencias en torno al tema de los pagarés, que supuestamente han causado mucho daño a numerosos ciudadanos. Algunos piden justicia e incluso un juicio político para los actuales miembros de la CSJ, ya que es justamente eso lo que establece la Constitución: que pueden ser removidos mediante juicio político.

Pero, para conectar con la analogía narrada en los párrafos anteriores, la pregunta sigue rondando en mi mente: si los jueces actuales son tan probos, capaces, profesionales y de una altura moral intachable, ¿Qué les impide actuar con vehemencia, respeto y autoridad ante casos emblemáticos que perjudican a la nación, especialmente al Estado de derecho del país? ¿Por qué se dilatan estos casos emblemáticos?

Y mi pregunta se amplía: ¿Tienen miedo estos miembros de la Corte? ¿Miedo de quién? ¿Por qué asumieron el cargo si no van a aplicar, en consecuencia, las leyes del país?

Así termina la historia con la analogía del accidente: se infiere que los actuales miembros de la CSJ, como aquel juez federal, no quieren "participar del accidente". La pregunta es: ¿Por qué?

*Correo electrónico: [email protected]

Nota (a modo de respuesta del actuar del juez):

De acuerdo con lo que he investigado, en el sistema jurídico estadounidense existe un código de ética y normas disciplinarias que recomiendan evitar involucrarse en situaciones donde pueda ponerse en duda la imparcialidad del juez, ya que un accidente puede llegar a judicializarse y eso comprometería su investidura como magistrado federal.

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