Cuenta la historia que Napoleón Bonaparte le envió un mensaje de "amor" a Josefina, un tiempo prudente antes de terminar una de sus tantas batallas. Lo interesante de este culebrón histórico tiene que ver con el tenor de la carta, pues en ella aconsejaba a su amada Josefina, para no decir que le ordenaba, no higienizar sus partes pudendas. Por supuesto, trato de ser menos vulgar con los términos. No se sabe a ciencia cierta la profundidad textual del histórico mensaje. Se sabe que Napoleón tenía un amor enfermizo y con mucha carga de erotismo hacia Josefina, es por eso que se puede inferir que la expresión "No se lave" correspondería a su afición a ciertas fragancias muy fuertes. No debemos desenfocarnos del hecho que en Francia existe una gran variedad de quesos con olores muy penetrantes, ¿vendría de ahí la afición de Napoleón a los aromas fuertes?
No solo Napoleón tenía ciertos gustos sexuales tan exquisitos y que rompían el molde tradicional, moral y conservador de la época, aunque en este tema, hay una atemporalidad; agregaría a esto, una concepción universal cuando se abordan temas de tinte erótico-sexual. Donatien Alphonse François de Sade, más conocido por Marqués de Sade (1740-1840), enumera el top ten de los ilustres personajes de la historia que tenían torcidas prácticas para el goce sexual. En su caso alentaba la práctica sexual libre. Su práctica sexual hardcore las realizaba con sus doncellas, de ahí se desprende el término sadismo acuñado en sicología. Él criticaba con fuerza la doble moral que existía en su época, pues los conservadores inculcaban a las doncellas a llevar una vida decente y que el sexo se viera como algo sucio o malo, pero por otro lado, se admitía la prostitución. Coincido con él que esta problemática social es atemporal; en nuestros tiempos modernos es pan diario a nivel global.
Los tiempos modernos tampoco están a salvo del tema sexual, más explícitamente, las prácticas sexuales a las que el individuo se sumerge para satisfacer sus instintos fisiológicos, fuera de la función netamente reproductiva. Un caso que sorprendió a muchos y puso en jaque la estirpe rancia y conservadora de la realeza inglesa, es la del príncipe Carlos, actual heredero de la Corona del imperio inglés. El príncipe Carlos, con alto nivel de testosterona, responde a su amada y amante, hoy día su esposa, Camila Parker Bowles, Duquesa de Cornwall; en el año 1994, el periodista Jonathan Dimbleby publica parte de la conversación del príncipe Carlos con Camila: "Me gustaría ser tu Tampax" (marca de tampón higiénico femenino). Un caso que devastó a la familia real y a ambos protagonistas de tan erótica conversación. Lo curioso de este hecho es, además, que la conversación fue interceptada para obtener la primicia. La frase recorrió el mundo y puso en aprietos a la monarquía en esa época.
Les dejo a mis amiguitos Napoleón, Marqués de Sade y al principito Carlos para conectarme con los héroes locales que hacen lo posible para publicar o viralizar sus gustos hedónicos de fuerte contenido erótico. En estos días, nuestra sociedad "conservadora" y "moralista" se ha sacudido y se ha sacado el velo de la castidad ante los embates de filtraciones de videos eróticos realizados por varios referentes actuales de la sociedad: influencers, futbolistas, políticos, modelos, meretrices, transexuales, etc. Este tema no es nada nuevo en nuestra sociedad que lleva a cuestas una alicaída moral.
En décadas pasadas, una conocida señorita con apellido importante, hoy convertida en una exitosa modelo y empresaria, había despertado las bestias dormidas de casi todo el país con un video erótico filmado aparentemente sin su consentimiento. El morbo que generó esto ha tenido repercusión con ribetes alucinantes para esa época, en que la comunicación digital era solo para algunos.
Hoy, en pleno 2022, se repite la historia con la filtración de los videos de estos actores aficionados de películas eróticas, se movió el avispero, se articuló el morbo que dormía tranquilamente en las mentes de los cansados paraguayos, hartos de la corrupción, desidia y reclamos sociales diarios. Por un momento, estas filtraciones, y no precisamente del tipo de filtraciones a los que nos tiene acostumbrados el colega Guachiré, paralizó la rutina diaria del paraguayo, especialmente del asunceno, para concentrarse en analizar detalladamente las conductas sexuales de los involucrados en el destape.
Lo que pude rescatar de los increíbles comentarios en las redes sociales es el meticuloso estudio con los cuales los analistas sexuales han sometido a estos "incautos" actores. Si ese mismo grupo de personas ilustradas pudiera analizar con profundidad la problemática sociopolítica del país, estimo que HC, Marito ni Velázquez estarían tan cómodos en sus sillones. Así como se ha puesto en tela de juicio la calidad de la práctica sexual de los involucrados, también se puede hacer un esfuerzo y condenar a los que hoy día "fungen" de patriotas, nacionalistas, defensores del pueblo, mesías salvadores de la patria y demás propagandas populistas electoralistas.
Definitivamente, el sexo vende, y mucho, pero la miseria, la degradación de la moral de un país, pasa a tercer plano cuando aparecen filtraciones que mueven el morbo y las pasiones ocultas del individuo. No estoy en contra de una liberación en el plano sexual, pero sí en contra, cuando la sociedad cae en un análisis de doble moral y casi chabacano, degradante y miserable en la sexualidad de las personas. Esto vislumbra qué tan atrasado estamos en estas cuestiones que atañen a la conducta sexual del paraguayo, se infiere que estamos aplazados en una verdadera educación sexual, de la cual hay mucha literatura, pero nadie quiere hablar de ella.
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