El desgastado sistema educativo: ¿tabula rasa o seguimos con los parches?

Martín Ramírez Machuca
por Martín Ramírez Machuca 28 Marzo de 2021
28 Marzo de 2021
El desgastado sistema educativo: ¿tabula rasa o seguimos con los parches?
El desgastado sistema educativo: ¿tabula rasa o seguimos con los parches?

El sistema educativo alemán contempla en su estructura al sistema primario y secundario, ambos están correlacionados y vinculados hasta el final de la educación secundaria, para luego ingresar al sistema universitario. Lo interesante y ajeno a nuestra realidad es el último año de bachillerato, al que le llaman “Abitur”, es decir, para nosotros, el bachillerato o la terminación del ciclo secundario. ¿Qué es lo novedoso? Lo novedoso es que el último año, o sea de aprobar adecuadamente el Abitur, el estudiante pasa automáticamente a la universidad, claro depende del promedio obtenido en el Abitur. Los promedios bajos pueden elegir ciertas carreras que no impliquen medicina y otras ciencias afines, los promedios altos sí pueden elegir esas carreras relacionadas con la salud. Algunas carreras tienen el llamado “Numerusklausus” es decir, plazas limitadas, y otras, como las carreras de humanidades, son de libre ingreso, y con requisitos no tan estrictos en cuanto al promedio final del bachillerato.

Los estudiantes extranjeros deben pasar por un curso de nivelación de conocimientos( Stuedienkolleg), con el fin de que se puedan nivelar a los estudiantes alemanes. Al final de este curso, los estudiantes extranjeros reciben el título de igual equivalencia al Abitur alemán.

Todas las carreras universitarias del sistema alemán tienen requisitos específicos para el ingreso, pero no existe un “cursillo de ingreso” para acceder a una carrera universitaria, sino el cursillo per se es el Abitur. Este sistema es muy eficaz en la selección que sirve como filtro natural para el acceso a una carrera universitaria, pues no todos los estudiantes llegan a la culminación exitosa del Abitur, o muchos quedan por el camino. Lo interesante de este sistema es que los niveles están armoniosamente vinculados y concatenados, es decir, los programas de estudios, desde la educación primaria hasta el ingreso a la universidad van concatenados.

Aterrizando a nuestra realidad ¿Cuál es la situación del sistema educativo paraguayo?

En contrapartida y en mundos no tan paralelos, en Paraguay la situación es muy compleja, los tres niveles no funcionan, serias deficiencias en cuanto a la vinculación de los niveles, el egresado del nivel primario sufre al entrar al nivel secundario, y el del secundario sufre para el ingreso en el sistema universitario.

En la jerga docente, siempre el nivel secundario le echa la culpa al nivel primario porque no cumplen cabalmente con la malla curricular y programática del nivel. Esta misma queja se traslada al nivel universitario,que a su vez descarga la misma culpa al nivel secundario por lanzar bachilleres mediocres y analfabetos funcionales. Y ahora, ¿quién le echa la culpa al sistema universitario por no hacer bien las tareas?. La sociedad misma es la que reclama al nivel universitario, y, por ende, a los dos niveles que le precedieron por la precaria formación.

Hoy en día, la sociedad se da cuenta que todo el sistema educativo del país está en terapia intensiva, los profesionales médicos, abogados, economistas, contadores y otras profesiones están bajo la mirada crítica y reflexiva de una sociedad que clama un sistema educativo, que forme a ciudadanos honestos, profesionales y con las competencias técnicas propias de su profesión.

Hace unos días, un fiscal, que debiera conocer al dedillo las leyes del país, cometió un error garrafal técnico al decir que “nadie puede manifestarse sin permiso de las autoridades correspondientes”. La sociedad entera se lanzó encima a este “producto” de nuestro obsoleto sistema educativo. No solamente en el estamento jurídico afloran casos de mala praxis, sino en varios otros, como el estamento de la salud, de donde salen denuncias de mala praxis que desembocan en pérdida de vidas.

En lo comunicacional, el gobierno tiene serios problemas para comunicar datos básicos a la población, desdiciéndose a cada tanto y creando confusión en los ciudadanos. Si fuera a relatar todos los ejemplos del precario resultado de un sistema educativo a la deriva y obsoleto, no terminaría este artículo.

Volviendo al modelo alemán, la armonía de los tres niveles de enseñanza, el primario, secundario y terciario se cohesionan armoniosamente y, ¿cuál es el resultado?: una sociedad formada, culta, disciplinada y entregada a su nación. Mientras que, en nuestro caso, los tres niveles de enseñanza tienen serias deficiencias en la cohesión en esos niveles de enseñanza.

Con la excusa de la “independencia universitaria”, el nivel universitario abusa técnicamente de esa prerrogativa, hasta tal punto de rechazar o ignorar por completo la formación secundaria. Los cursillos de ingreso, desde décadas funcionan y tienen buena salud. Hasta ahora no se vislumbra ninguna técnica novedosa con el fin de erradicar este tortuoso y caro paso que deben dar los jóvenes quienes aspiran un lugar en alguna carrera de la Universidad Nacional.

Los rechazados por el sistema nacional universitario se vuelcan a las universidades privadas, que tienen el estigma de “universidades garages” que,con el pago de una irrisoria cuota mensual, los jóvenes ingresan al mundo de los conocimientos universales.

En definitiva, el sistema educativo está desfasado y obsoleto en estos tiempos de la digitalización mundial de la educación.

Miremos modelos exitosos, no solamente los chinos pueden copiar lo exitoso, sino también nosotros podemos reflejarnos en modelos que nos saquen del fango en el cual estamos empantanados.

Doctor en Lingüística, Lenguas, Filosofía, Educación y Didáctica.

Universidad de Kiel, Alemania.

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