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Educación pública y la austeridad fiscal: motor de desigualdad social en Paraguay

Cristian Domínguez Servian
por Cristian Domínguez Servian 15 Octubre de 2025
15 Octubre de 2025
Sectores clave impulsan el crecimiento económico.
Sectores clave impulsan el crecimiento económico. EN

En un país donde la desigualdad económica conforma uno de los peores males, este se refiere a un concepto mínimamente abordado tanto por la élite política así como la sociedad civil. Más allá de la discusión acerca de la desigualdad como una injusticia por sí misma, altos niveles de desigualdad de este tipo han sido propiamente entendidos como un generador de condiciones sociales. La inestabilidad política, la desconfianza en las instituciones gubernamentales, su entorpecimiento contra la lucha de la pobreza, las brechas de género, e inclusive en su incidencia en mayor criminalidad y crecimiento económico a largo plazo, son de las muchas consecuencias relacionadas a la perpetuidad de esta. 

En Paraguay, la desigualdad de ingresos expresada por cálculos del coeficiente GINI ha caído desde el inicio del siglo 21. Sin embargo, indicadores actuales demuestran que la brecha del 20% de la población más afluente recibe 50% de todos los ingresos mientras la brecha inferior solamente obtiene 4,9%. Esto no solo refiere a la continuación severa del problema, sino que el coeficiente GINI se encuentra cíclicamente estancado y se destaca como uno de los más altos de la región. La extrema desigualdad no estrictamente de ingresos sino de riquezas, género, a través de las edades y grupos sociales han despertado movimientos en el país durante los últimos años a causa de ello. Marchas del campesinado, de grupos originarios, y movimientos estudiantiles han sido expresiones de estas políticas o la falta de ellas. 

La investidura en una educación accesible y de calidad es un factor clave para la promoción de una sociedad más equitativa. Más allá de la desigualdad de resultados, también está la desigualdad de oportunidades. El vínculo existente entre la educación hacia el futuro empleo y el ingreso engendra mediante la ausencia del primero, la denigración de la movilidad social. Causa fundamental por la cual se atrincheran los distanciamientos sociales. Las personas obligadas por cuestiones de poder adquisitivo a formar parte de una educación de menor calidad o sufren en completar la escolarización por falta de políticas educativas robustas son estructuralmente atrapadas en condiciones similares intergeneracionalmente. Esto se encuentra entre las razones por lo cual las sociedades modernas han fomentado mediante el sector público la educación como un derecho fundamental para todas las
personas. 

En cambio, Paraguay ha sido históricamente - continúa siendo - un país donde no se ha priorizado el crecimiento del sector educativo. El motivo podría ser aludido a dinámicas opresivas de clase social, aspectos culturales, y la presencia de dictaduras militares. Si bien estas razones son válidas, es necesario enfocarse en el concepto de austeridad fiscal que ha predominado en la gobernanza paraguaya. Esta constante búsqueda de austeridad fiscal se vio expresada pero no conformada en formato legal con la "Ley de Responsabilidad Fiscal" en el año 2013. En Paraguay el gasto público total expresado como porcentaje del PIB no excedió durante toda su historia contemporánea el bajo 20% hasta apenas 2015 con la presidencia de Horacio Cartes. Poniendo en contexto, esa marca fue superada por países como Uruguay hace más de 30 años y se vió más alta en países de experimento neoliberal de reducción del Estado como Chile. 

El rubro de la educación pública fue uno de los grandes verdugos de esta resiliencia acerca de no formar un extenso Estado de Bienestar en Paraguay. Sea por la transición gradual a una economía de conocimientos o crecimiento poblacional abrupto, la cantidad total de inversión en educación ha crecido. Aunque eso no simboliza un crecimiento de gasto por alumno ni tampoco del crecimiento porcentual dentro del Presupuesto General de la Nación. Pudiendo ser la causa del mantenimiento de pobres indicadores en áreas como rendimiento escolar y otros como el acceso o infraestructura necesaria.

Gráfico 1.
Gasto público total en educación contra gasto por estudiante en Paraguay (2007-2022)

grafico 1
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Nota: Debido a la ausencia de ciertos datos anuales, no se incluye 2008 y 2009 puntualmente. El gasto público total está expresado por millones de euros ya que fue calculado por una agencia externa a las instituciones públicas paraguayas. Asimismo, el gasto por estudiante es en dólares constantes no corrientes. Fuente: Realizado propiamente en combinación de fuentes de gasto público extraídos de Datos Macro y del Observatorio Educativo Ciudadano de Paraguay. 

El objetivo no radica en destacar una época puntual donde la educación fue especialmente subfinanciada. El gráfico 1 detalla no una comparación perfecta, pero es una utilización de estadísticas descriptivas para ir comprendiendo las tendencias en el gasto. Por más que enfatice en los últimos años, es un patrón histórico que con difícil argumentación jamás desapareció del plano político.  Naturalmente existen presiones socioeconómicas para mantener un sector educativo funcional. La expansión fiscal se debe a estos factores y no a una perspectiva de invertir en la educación pública con un enfoque de necesidad. 

Inevitablemente, el incremento necesario de la inversión del sector público lleva a dos áreas de discusión, la contracción de deuda o el incremento de impuestos para solventar la capacidad de gastos. Paraguay es un país que se ha opuesto constantemente a subir sus tasas impositivas bajas con la excusa de atraer inversión extranjera directa (FDI). Usando la tipología del modelo de Meltzer-Richard, los ciudadanos en estado de vulnerabilidad aprovechan los recursos públicos como la educación gratuita a un mayor nivel que personas con alto poder adquisitivo. En contraste con el costo de pagar impuestos y la ganancia de acceder a un servicio necesario, las brechas socioeconómicas inferiores se ven como beneficiarios netos de las características redistributivas de la educación pública. Por lo cuál el modelo tributario junto con la supresión del gasto educativo debido a políticas de austeridad son un obstáculo para la mitigación de las desigualdades sociales. 

Sin embargo, la dirección asumida en los últimos años ha sido la de llevar al país hacia una de las tasas más importantes del crecimiento de deuda pública en la región. Una anomalía en el enfoque fiscal de décadas anteriores donde Paraguay operaba bajo años de superávit fiscal. Es importante no exclusivamente destacar que por mucho tiempo un sistema educacional mezquino que ha obstruido y establecido entre muchas cosas una mayor desigualdad. Sino que la problemática de afrontar una sociedad altamente desigual se ve marginada por nociones de "eficiencia" gubernamental y la preponderancia de un Estado retrotraído. Hoy las riendas de la austeridad se están perdiendo, a la par que la educación en Paraguay continúa en un estado de crisis financiera permanente.

 

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