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Democracia en peligro bajo el control de actuales referentes del coloradismo

Martín Ramírez Machuca
por Martín Ramírez Machuca 25 Mayo de 2025
25 Mayo de 2025
Sede del Partido Colorado.
Sede del Partido Colorado. Foto: Referencia.

La política paraguaya ha vuelto a sorprender tanto a los ciudadanos locales como a los compatriotas esparcidos por el mundo, especialmente a aquellos "del otro lado del charco", como suelen decir algunos europeos. Lo más llamativo de esta reciente serie de eventos fue una reunión de tinte político colorado, en la que el presidente del Partido Colorado insinuó al vicepresidente y actual presidente en ejercicio, Pedro Alliana, que se prepare para ser el próximo presidente de la República. Esta declaración refuerza la idea de que Alliana es el candidato natural de la Asociación Nacional Republicana (ANR), aunque él mismo ha manifestado que no hay que apurarse. En otra parte de su alocución, el presidente del partido mencionó que los colorados son portadores genéticos directos de Bernardino Caballero y en otro momento de su intervención dijo que siempre pregunta qué sería del Paraguay sin el partido colorado, pero nadie sabe responderle.

Desde mi perspectiva, estas declaraciones pueden analizarse en varios ejes:

  1. Imposición de un candidato sin consenso: La instalación de un candidato sin el consenso de las bases partidarias y sin resultados de una interna democrática es peligrosa, ya que se aleja de las prácticas democráticas que deberían primar en cualquier sociedad racional y respetuosa de las reglas democráticas. Además, es una falta de respeto hacia el presidente de la República, Santiago Peña, quien se encuentra buscando inversiones en Japón. El actual presidente aún no ha completado dos años de gobierno y ya se habla de su sucesión, lo cual resulta llamativo, especialmente considerando que ha extendido su viaje por más días en tierras lejanas. Se infiere que el Partido Colorado está ordenando las piezas de forma prematura para alistar a candidatos que puedan obedecer ciegamente a un grupo de políticos que controlan actualmente el espectro partidario de la ANR.
  2. Portadores genéticos, discurso populista: Aunque es cierto que Bernardino Caballero tuvo una descendencia numerosa, el discurso que enfatiza una herencia genética para justificar la continuidad en el poder es preocupante. Este tipo de retórica populista busca someter al pueblo paraguayo mediante discursos que los alienan e inmovilizan.
  3. El papel del presidente en la coyuntura política: Es alarmante que, mientras el presidente viaja, el vicepresidente, que funge como presidente interino, mueva sus tentáculos para posicionarse lentamente en el círculo de influencia del gobierno. Aún no se entiende cuál es el objetivo concreto de estos viajes y contactos con funcionarios de nivel inferior, responsabilidades que corresponden al ministro de Relaciones Exteriores o a los embajadores acreditados. En este contexto, el congresista Rubén Rubín ha cuestionado en sesión del Congreso los viajes del presidente, especialmente su viaje a Osaka, Japón, que demandó una millonaria inversión para la presentación de Paraguay en la feria internacional de Osaka. En resumen, se critica la falta de empatía con un pueblo empobrecido, mientras se dilapidan recursos en eventos que no traen beneficios concretos al país, excepto promesas y más promesas.

El Partido Colorado debe depurarse y democratizarse desde su interior; los movimientos internos considerados disidentes deben visibilizarse y manifestarse en contra de las prácticas obsoletas y antidemocráticas ejercidas por los actuales líderes del partido. En consecuencia, se debe trabajar arduamente para la despartidización de toda la República; solo así se sanarán las heridas que hasta hoy aquejan a este pueblo sufrido.

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