Cuando el enemigo está en uno mismo: cómo dejar de boicotearnos y empezar a cuidarnos

Telma Noelia Sanabria
por Telma Noelia Sanabria 24 Agosto de 2025
24 Agosto de 2025
Foto referencial. diariouno
Foto referencial. diariouno .

Muchas veces escuchamos frases como: "Quiero hacer ejercicio, pero nunca empiezo", "Tengo la capacidad, pero algo me frena" o "Siempre que estoy a punto de lograr algo, lo arruino". Eso tiene un nombre: autoboicot.

El autoboicot es ese hábito de ponernos piedras en el camino, aunque tengamos las herramientas para avanzar. Aparece cuando procrastinamos, cuando nos exigimos demasiado, cuando minimizamos nuestros logros o cuando nos comparamos constantemente con los demás. No es falta de capacidad, es falta de confianza y cuidado hacia uno mismo.

¿Por qué lo hacemos? Muchas veces por miedo: miedo al fracaso, miedo al éxito, miedo a decepcionar. Otras veces, por creencias aprendidas en la infancia: "no soy suficiente", "no merezco que me vaya bien". Sin darnos cuenta, esas ideas nos frenan más que cualquier obstáculo externo.

La buena noticia es que, así como aprendemos a boicotearnos, también podemos aprender a cuidarnos. Y ahí entra el autocuidado: pequeñas acciones que nos recuerdan que somos importantes. Dormir lo suficiente, darnos permiso de descansar, hablar con alguien de confianza, practicar la gratitud o simplemente tratarnos con más amabilidad.

Autocuidarse no es egoísmo, es salud mental. Significa dejar de lado la voz crítica que nos dice "no podés" y reemplazarla por una voz más compasiva que nos anime a intentarlo. Cada paso, por pequeño que parezca, es un acto de resistencia frente al boicot interno.

Al final, la meta no es ser perfectos ni hacer todo sin equivocarnos. La meta es poder mirarnos con cariño y decirnos: "Mereces avanzar, mereces estar bien". Porque cuando dejamos de boicotearnos, empezamos a abrir espacio para crecer de verdad.

Últimas noticias