Por “crisis de representación” se entiende habitualmente el deterioro del prestigio de los partidos, los parlamentos y otras instituciones ante el electorado, y la pérdida de eficacia consecuente para formar consensos, seleccionar los liderazgos y administrar el poder político.
Se produce un colapso del sistema de partidos que rompe con la relación de representación, Esto ocasiona que surjan nuevos partidos políticos o movimientos, una desideologización de las sociedades y una creciente volatilidad hacia partidos que se encontraban normalmente fuera del equilibrio.
La crisis de representación en el gobierno como en el caso de Paraguay se da por motivos varios, hoy podría darse este punto de inflexión por alta inflación producida por una excesiva sequia antecedida por una pandemia, a inicios de la pandemia se veía venir esta crisis económica y social a causa de malas administraciones del estado, sobre todo nos aqueja el alto grado de corrupción en el Congreso y falta de gestión por el gobierno, por continuas demandas por narco política y una justicia imparcial muy selectiva politizada.
Existe una inconsistencia entre algo que hace el gobierno y los principios más básicos del votante. Cuando hay esa inconsistencia, el individuo se vuelve crítico con su partido, es decir, la inconsistencia entre acción del partido y los principios del votante genera ambivalencia. - Cuando se produce ambivalencia, el votante empieza a reducir el uso de la identidad de partido como fuente de información. Comienza a ser más crítico y se informa por otras fuentes, es decir, la ambivalencia reduce el uso de la identidad de partido como atajo informativo. - Las evaluaciones sobre el exterior acaban siendo menos sesgadas, es decir, más ajustadas con la realidad. Aquí es donde se produce la ambivalencia en los votantes y consecuencia sucede lo que llamamos voto critico en campañas electorales.
Entonces que nos depara a nivel político en Paraguay a casi un año de elecciones, existe una mala gestión de gobierno, una alta falta credibilidad en los políticos y partidos actuales, donde la oposición no ve la oportunidad que se da en el contexto en general en Latinoamérica donde los partidos de gobierno perdieron alta credibilidad de la ciudadanía y opta por elegir al menos peor diferentes a sus actuales representantes, representantes que realmente que velen por el bienestar ciudadano, si la situación actual no toma un rumbo diferente el caos ya no esta explotando en la cara y puede ir para peor. No menor cabe mencionar que nos encontramos ante una guerra que ha paralizado el comercio y esto lleva a crisis económica, esto llamamos una crisis de representación, cuando los representantes dentro de un proceso democrático no cumple con las promesas en tiempos electorales y realiza una mala gestión que afecta el bienestar ciudadano.
Lic. en Ciencias Políticas
Especialista en campañas electorales y gestión de gobierno
Analista Experto Político