Milei sigue siendo la estrella en la región, no solamente por su novedoso sistema político libertario que está implementando para sacar adelante a su país del fango en el que está metido hace décadas, sino también por proteger la lengua castellana.
El país vecino tiene sus peculiaridades lingüísticas, pues un gran porcentaje de la población es descendiente de italianos que escaparon de la hambruna causada por las dos guerras mundiales. Estos nuevos colonos italianos se mezclaron con la población original y dieron vida al grupo étnico del argentino actual. Dentro de esa parafernalia, que es la consolidación de ese nuevo grupo étnico, tiene mucho que ver la lengua, pues el castellano traído por los primeros colonizadores españoles se ha enriquecido con las corrientes migratorias de los italianos que llegaron a la Argentina en varias fases migratorias.
Esa mezcla de italiano y castellano se consolida con el peculiar acento argentino, que tiende hacia una variante del italiano, principalmente en la entonación que es marca registrada de los argentinos: el "voseo" y el "sheísmo", aunque el voseo lo comparte con otros países como el nuestro, Paraguay.
También en esta mezcla de descendientes italianos y españoles, aparece el muy típico lunfardo que tiene su origen en los puertos de Buenos Aires, y especialmente en pandilleros que paraban en las cárceles de la ciudad. Entre estos delincuentes nació un sistema de código de comunicación que en nuestros días se llama lunfardo; un ejemplo de la técnica del lunfardo es decir frases al revés, en vez de decir "gente", se diría "tejen", y otros vocablos reservados como código para que los marginales pudieran comunicarse. Algunos ejemplos del lunfardo: biaba, facha, laburo, pibe, mina, apolillar, argento, bancar, boludo, berreta, bondi, boquear, cana, caficho, entre otros.
Con este breve contexto de una parte de la situación lingüística de Argentina, también se puede hablar de la figura de Milei. En ese marco, apareció José Gobello (1919-2013), un amante y estudioso del habla popular de Buenos Aires. Este prolífico argentino, descendiente de italianos, ha trabajado mucho en la preservación del lunfardo en la Argentina. Su primer trabajo sobre el lunfardo, el lector lo puede consultar en el libro "Lunfardía", volumen publicado en el año 1953.
Ahora, Milei está en contra de toda manipulación y malformación del castellano actual hablado en la región, ya que ha prohibido el lenguaje inclusivo. Según Manuel Adorni, el vocero del gobierno de Milei, ha subrayado lo siguiente:
"Se van a proceder a iniciar las actuaciones para prohibir el lenguaje inclusivo y todo lo referente a la perspectiva de género en toda la administración pública nacional”. Además, ha recalcado: "Por supuesto, ustedes ya conocen todos los detalles. No se va a poder usar la letra 'e', la arroba, la 'x' y evitar la innecesaria utilización del femenino en todos los documentos de la administración pública" [1].
Esto ya ha acarreado problemas a nivel de comunicación en algunos países, solo por el hecho de sonar bien y diplomáticamente hablando, para no remar contra la corriente y para no ser anticuado. En algunos idiomas como el alemán, existen funciones que determinan el masculino y femenino en el plural, por lo tanto, en ese idioma no hay problemas, pero en el castellano cuando se habla en plural de una mezcla de masculino y femenino, el plural va en masculino, pero por la presión de sonar diplomáticamente correcto se fuerza al idioma a nombrar tanto masculino como femenino.
Esta intervención de Milei en la variedad del castellano argentino es esencial para evitar que la lengua sufra cambios artificiales y en contra de su desarrollo tanto interno como externo dentro de sus estructuras, ya sea morfológica o sintácticamente.
Cuando se habla de planificación lingüística, es menester que el Estado ocupe una posición preponderante para corregir desviaciones que podrían sufrir la lengua debido a las presiones de colectivos que abogan por derechos de igualdad y otros temas sensibles hoy en día.
En cuanto a la lengua, que es un vehículo de comunicación social, tiene sus propios mecanismos de evolución o involución, y no se puede ceñir a voluntades de grupos sociales que insisten en visibilizar sus luchas en la lengua.
Milei, entiendo que quizás no habría investigado mucho cómo funciona la evolución de una lengua, pero bajo mi mirada, ha acertado en esta decisión para abrir el debate sobre hasta qué punto un grupo social puede manipular e incidir en cambios artificiales en la lengua.
Por parte de Paraguay, es menester que también se inicien los debates, especialmente en lo que atañen a nuestras lenguas oficiales, pues hay mucho por hacer en este campo, y hasta hoy, el Estado ha hecho muy poco en pro del mejoramiento de nuestras lenguas.
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Fuente consultada:
[1]https://cnnespanol.cnn.com/2024/02/27/milei-prohibe-leguaje-inclusivo-documentos-oficiales-orix-arg/