Pausas activas laborales: mantenerse en movimiento también es clave durante los días fríos
Mantenerse físicamente activo es fundamental para cuidar la salud durante todo el año, incluso en la temporada de bajas temperaturas. Por ello, se invita a las instituciones públicas, privadas y empresas a incorporar las pausas activas laborales como parte de la jornada de trabajo, una estrategia sencilla, de bajo costo y con importantes beneficios para la salud física, mental y el bienestar de las personas trabajadoras.
La propuesta consiste en realizar pausas de 2 a 3 minutos cada hora, aprovechando ese tiempo para efectuar estiramientos o ejercicios de movilidad articular que ayuden a reducir la tensión muscular y a contrarrestar los efectos del comportamiento sedentario, sin necesidad de abandonar el puesto de trabajo. Estos breves intervalos favorecen la circulación sanguínea, disminuyen el riesgo de contracturas, mejoran la postura, aumentan la concentración y contribuyen a reducir el estrés y la fatiga.
Durante los días fríos es frecuente permanecer sentado por períodos prolongados. Sin embargo, mantenerse en movimiento es una de las mejores formas de conservar el calor corporal y proteger la salud. Con ejercicios simples que pueden realizarse de pie o sentados, es posible activar el cuerpo sin interrumpir las tareas habituales ni requerir equipamientos especiales.
Promover las pausas activas contribuye a crear entornos laborales más saludables, mejorar el bienestar de los equipos de trabajo, aumentar la productividad y fortalecer una cultura de autocuidado. El bienestar en el trabajo se construye todos los días y no debe detenerse, ni siquiera cuando bajan las temperaturas.
Cómo mantenerse activo:
· Realizar una pausa activa de 2 a 3 minutos por cada hora de trabajo.
· Buscar un espacio cerrado, bien ventilado y protegido de las corrientes de aire.
· Utilizar ropa cómoda y adecuada para la temperatura; el movimiento ayudará a generar calor corporal.
· Mantener una correcta hidratación durante toda la jornada, sin esperar a sentir sed.
· Si el entorno lo permite, acompañar la pausa con música suave para hacerla más agradable y motivadora.
· Aprovechar cualquier oportunidad para moverse: caminar por los pasillos, levantarse mientras se habla por teléfono o realizar algunas sentadillas utilizando la silla (sentarse y levantarse varias veces) son acciones simples y efectivas para romper el comportamiento sedentario.
Recordar: cada movimiento cuenta. Incorporar pausas activas durante la jornada laboral ayuda a prevenir enfermedades asociadas al comportamiento sedentario, mejora el bienestar físico y mental y favorece una mejor calidad de vida.