La prueba, organizada por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), busca medir las competencias en lectura, matemáticas, ciencias y habilidades digitales de los alumnos, así como generar información comparativa sobre la calidad educativa a nivel mundial.
El Ministerio de Educación y Ciencias informó que la evaluación no solo aplicará pruebas a los estudiantes, sino que también incluirá cuestionarios a docentes y directores, lo que permitirá obtener un panorama más amplio sobre el entorno educativo en el que se desarrollan los aprendizajes. Este enfoque integral apunta a identificar fortalezas y debilidades del sistema escolar paraguayo, así como orientar políticas públicas que mejoren los resultados de la enseñanza.
La expectativa del país con respecto a esta participación es alta, considerando los desafíos históricos en materia de infraestructura, acceso equitativo y calidad de la educación. Autoridades educativas remarcaron que este examen permitirá conocer en qué medida los jóvenes paraguayos cuentan con las herramientas necesarias para enfrentar los retos del siglo XXI y compararse con estudiantes de otras naciones.
El operativo PISA 2025 se desarrollará en simultáneo en varios países y sus resultados serán divulgados de manera global en 2026. En el caso de Paraguay, los datos obtenidos serán claves para diseñar estrategias que apunten a mejorar la preparación de los alumnos en áreas críticas y reducir las brechas que afectan a la educación pública y privada.