Línea 154: el laberinto telefónico que abandona a pacientes y expone el colapso en Lambaré
El sistema de atención telefónica 154 del Ministerio de Salud Pública vuelve a estar en el centro de las críticas por su ineficiencia. La opción 2, que supuestamente conecta con el Hospital Distrital de Lambaré, se ha convertido en una promesa vacía: llamadas que no se atienden, tiempos de espera interminables y pacientes que terminan sin respuesta ni solución.
La situación se agrava cuando los usuarios acuden personalmente al hospital. Según múltiples denuncias, en ventanilla tampoco se entregan números para consultas, dejando a las personas en un limbo burocrático donde ni el canal telefónico ni la atención presencial funcionan. El resultado es un sistema que, lejos de facilitar el acceso a la salud, lo bloquea.
"Es imposible conseguir turno. No atienden el teléfono y cuando uno va, simplemente dicen que no hay cupos", relatan afectados que deben madrugar o insistir durante días sin éxito. La frustración crece especialmente entre personas mayores y pacientes con enfermedades crónicas, quienes dependen de estos mecanismos para recibir atención.
Este nuevo foco de indignación revive un antecedente que golpeó la credibilidad del sistema sanitario: el caso de funcionarias de un hospital público que fueron captadas burlándose de pacientes. El hecho generó repudio generalizado y terminó con la desvinculación del personal involucrado, pero dejó instalada una sensación de maltrato estructural que hoy vuelve a cobrar fuerza.
Lejos de ser un episodio aislado, las fallas en la línea 154 y la negativa en ventanilla refuerzan la percepción de abandono. Para muchos, no se trata solo de un problema técnico, sino de una cultura institucional que desatiende a quienes más necesitan.
Mientras tanto, el silencio de las autoridades alimenta la indignación. La ciudadanía exige respuestas concretas y urgentes: un sistema que funcione, atención digna y el fin de un circuito que hoy parece diseñado para desgastar al paciente hasta que desista.
