"Chipa es una palabra quechua de los incas que nosotros lo naturalizamos, como se naturalizan las personas, así también pasa con los alimentos, y la gente no conoce y se enoja cuando le digo eso. Nosotros queremos apropiarnos de la comida. Chipa, chacra, chastaca, todas esas palabras también son quechua", explicó la investigadora en una entrevista con El Nacional.

Remarcó que los paraguayos "somos los más chiperos", y que también tienen ingredientes que los diferencia al preparativo en otros países, como por ejemplo el uso de la grasa de chancho, que, según su criterio, "es mucho más saludable que el aceite procesado".
Mantener la tradición
La cocinera dijo que siempre hay que mantener este tipo de tradiciones y que valora que el joven se involucre en la gastronomía.
"Me encanta que la gente se involucre, pero la manteca no es nuestra, la grasa de cerdo sí, yo soy tradicionalista. Está muy bien que la familia se involucre que los abuelos, tíos, enseñen a nietos o sobrinos, pero no ser fanática como la gente que no le gusta que le diga que la chipa es quechua", reiteró.
Martínez también cuestionó el abandono actual de las comunidades indígenas. "Nos reímos de su saber, pero ellos sabían alimentarse sin enfermarse. Sufro al ver la desidia con que se los trata", relató.
Graciela Martínez, un icono en la cultura gastronómica nacional, representó a Paraguay ante el mundo, expuso incluso a pedido del propio Rey Felipe en Madrid, además de contar con recetas y libros de su autoría.