La decisión fue comunicada tras una inspección realizada en distintos depósitos y sectores del predio del Hospital Central, donde autoridades del Consejo de Administración, gerentes y directores verificaron la existencia de equipamientos almacenados desde hace varios años, muchos de ellos expuestos durante largo tiempo a las inclemencias del tiempo y otros guardados sin haber sido instalados. Además, surgieron sospechas de que parte de los bienes ya no se encontrarían en los lugares donde debían estar.
Durante el recorrido, Fretes expresó su sorpresa por el estado en que encontró los materiales y sostuvo que la prioridad será determinar el alcance del perjuicio económico ocasionado a la previsional, identificar a los responsables y remitir todos los antecedentes a la Fiscalía para que se investiguen las eventuales responsabilidades penales.
Uno de los momentos que más llamó la atención ocurrió cuando el titular del IPS inspeccionó un contenedor donde esperaba encontrar equipos correspondientes al proyecto de los quirófanos modulares. Sin embargo, únicamente halló estructuras metálicas que formarían parte de las divisiones internas del bloque quirúrgico, situación que calificó irónicamente como una escena propia de un programa humorístico. Funcionarios explicaron posteriormente que el resto del equipamiento nunca llegó a instalarse debido a que el proyecto quedó inconcluso.
Las irregularidades tienen su origen en un proceso iniciado durante administraciones anteriores. Los equipos destinados al nuevo bloque quirúrgico, plantas de oxígeno, paneles solares y otros componentes fueron entregados en agosto de 2023 por la empresa Neighpart S.A., representada por Claudio Escobar Brizuela. Gran parte de esos materiales permanecieron durante meses almacenados al aire libre antes de ser trasladados parcialmente a depósitos techados en febrero de 2025, mientras otros continúan expuestos al sol y la lluvia.
El proyecto de los quirófanos modulares corresponde a una licitación pública convocada en noviembre de 2019 y adjudicada en febrero de 2020. El contrato original alcanzó aproximadamente G. 53.000 millones y posteriormente recibió una ampliación superior a G. 8.186 millones. Hasta la fecha, el IPS ya desembolsó alrededor de G. 46.310 millones por ese emprendimiento.
Según las explicaciones brindadas durante la inspección, el séptimo piso del Hospital Central, donde inicialmente debían instalarse los quirófanos, fue descartado posteriormente al comprobarse que la estructura del edificio no soportaba el peso del equipamiento adquirido. Más adelante se proyectó trasladar la obra a la planta baja del hospital, pero ese plan también quedó paralizado desde marzo debido a inconvenientes técnicos relacionados con interferencias electromagnéticas.
Otro aspecto que despertó fuertes cuestionamientos fue la compra de paneles solares por un monto cercano a G. 8.000 millones. Fretes manifestó que hasta el momento no encuentra una justificación técnica para esa adquisición, considerando las características del sistema eléctrico del Hospital Central y el hecho de que dichos equipos también permanecen almacenados sin utilización.
Durante la recorrida igualmente fueron encontrados rollos de cables de alta tensión cuyo costo ronda los G. 800.000 por metro. Estos materiales habían sido adquiridos para una subestación eléctrica proyectada años atrás, pero la obra nunca llegó a ejecutarse. De acuerdo con las explicaciones de la Gerencia de Abastecimiento y Logística, el proyecto terminó frustrándose luego de la rescisión de uno de los contratos y de la imposibilidad de otra empresa de continuar los trabajos por falta de autorizaciones, generando un perjuicio económico estimado en G. 20.000 millones.
Las nuevas autoridades también manejan indicios de que parte de los equipos comprados con recursos del seguro social ya no se encuentran en los depósitos donde debían permanecer, por lo que una de las primeras tareas será realizar un inventario completo para determinar si existieron robos o pérdidas patrimoniales.
Fretes sostuvo que, a primera vista, existen elementos suficientes para presumir un importante daño económico al patrimonio institucional y anunció que la auditoría interna comenzará de inmediato. Posteriormente, la asesoría jurídica elaborará las presentaciones correspondientes ante el Ministerio Público para que la investigación avance con mayores herramientas legales.
El titular de la previsional afirmó que será necesario reconstruir todo el proceso administrativo para determinar cómo se realizaron las compras, por qué las obras nunca fueron concluidas y quiénes tomaron las decisiones que derivaron en la paralización de proyectos financiados con recursos de los asegurados.
Finalmente, lamentó que después de millonarias inversiones el IPS continúe sin contar con los quirófanos que debían mejorar la capacidad de atención del Hospital Central y remarcó que los principales perjudicados son los aportantes, quienes financiaron obras que nunca fueron terminadas y equipamientos que permanecen abandonados sin prestar ningún servicio a los pacientes.
