La resistencia a los antibióticos vuelve a poner en alerta a la comunidad científica. Un equipo de investigadores del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud (IICS) de la Universidad Nacional de Asunción (UNA) confirmó la presencia en Paraguay del Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (SARM), una de las denominadas "superbacterias" por su capacidad de resistir múltiples tratamientos y provocar infecciones potencialmente graves. El estudio constituye el primer análisis genómico de esta bacteria realizado en el país.
La investigación, liderada por la doctora Rosa Guillén junto con un equipo de científicos paraguayos, permitió identificar las variantes genéticas que circulan en el país y conocer cuáles poseen una mayor capacidad para causar cuadros severos, especialmente en niños. Los resultados representan un avance clave para fortalecer la vigilancia epidemiológica y mejorar las estrategias de tratamiento.
Los especialistas aclaran que la presencia de esta bacteria no significa que todas las personas portadoras desarrollarán una infección. De hecho, alrededor del 30 % de la población puede albergar el microorganismo en la piel o en las fosas nasales sin presentar síntomas.
El riesgo aparece cuando la bacteria logra ingresar al organismo a través de heridas, cortes o lesiones en la piel. En esos casos puede provocar infecciones cutáneas, neumonías, infecciones óseas e incluso cuadros de sepsis que requieren internación y tratamiento intensivo.
¿Por qué se la considera una "superbacteria"?
El término "superbacteria" se utiliza para describir microorganismos que desarrollaron mecanismos para resistir la acción de diversos antibióticos y que, además, poseen genes que aumentan su capacidad de producir enfermedad.
Según explicó Guillén, los estudios genómicos permiten identificar ese "arsenal" de resistencia y virulencia, información indispensable para elegir el tratamiento más adecuado y anticipar la evolución de estas cepas. En la investigación también se detectó la presencia del denominado clon USA300, conocido internacionalmente por provocar infecciones graves adquiridas fuera del ámbito hospitalario, aunque los investigadores destacaron que su frecuencia en Paraguay sigue siendo baja en comparación con otros países de la región.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta
Los especialistas enfatizan que el principal desafío no es la presencia de la bacteria, sino el uso inadecuado de antibióticos, que favorece la aparición de microorganismos cada vez más resistentes.
Entre las principales recomendaciones figuran:
Lavarse frecuentemente las manos.
Mantener limpias y protegidas las heridas.
No compartir toallas, ropa u objetos de higiene personal.
Consultar al médico ante enrojecimiento, fiebre o signos de infección.
Evitar la automedicación y utilizar antibióticos únicamente bajo prescripción médica.
Los investigadores recuerdan que hábitos sencillos, como el lavado de manos y el cuidado adecuado de las heridas, continúan siendo las medidas más eficaces para reducir el riesgo de contagio y prevenir infecciones que, en los casos más graves, pueden requerir medicamentos de última línea, hospitalización e incluso cuidados intensivos