Educación en la mira

Entre el miedo y el castigo: por qué los cateos en escuelas revelan una crisis más profunda en la educación

Ante ola de amenazas en los colegios, especialistas advierten que medidas como requisas e interrogatorios a alumnos no solo son ineficaces, sino que evidencian fallas estructurales en el abordaje educativo y social.
Cateos en un colegio de Asunción. Imagen: Redes Sociales.

Durante el mes de abril se registró una preocupante ola de amenazas de tiroteos en diversas instituciones educativas, lo que ha puesto en alerta máxima a las autoridades y padres de familia. La dirección de la Policía Nacional encargada de la Seguridad en los colegios informó que solamente en Asunción tuvieron 31 casos y la principal línea de investigación apunta a un reto viral de redes sociales (como TikTok).

Tras estos hechos, las imágenes se repitieron en varias instituciones educativas del país. Filas de estudiantes, mochilas revisadas, presencia policial y padres inquietos. Todo en nombre de la prevención. Pero detrás de esta escena, que busca transmitir control, comienza a instalarse una pregunta incómoda: ¿está el sistema educativo reaccionando con criterio o simplemente respondiendo desde el miedo?

Especialistas en niñez y derechos humanos fueron contundentes: este tipo de respuestas "no es la mejor manera" de abordar el problema . Más aún, advierten que prácticas como el interrogatorio a menores por parte de la Policía están restringidas por la legislación vigente, incluso en casos donde existan sospechas más graves. El mensaje es claro: el problema no es solo de seguridad, sino de enfoque.

Lo que está en juego no es menor. La expansión de estos retos virales —que ya recorrieron países como Argentina y Chile antes de llegar a Paraguay— muestra cómo fenómenos digitales pueden impactar directamente en la vida escolar . Pero la reacción institucional parece quedarse en la superficie, atacando el síntoma sin comprender del todo la raíz: una combinación de cultura digital, falta de contención y debilidad en la articulación entre escuela, familia y Estado.

El recurso al control físico —revisar mochilas, vigilar accesos— puede ofrecer una sensación inmediata de orden, pero difícilmente construye soluciones sostenibles. Al contrario, puede generar efectos colaterales: estigmatización de estudiantes, vulneración de derechos y un clima escolar basado más en la sospecha que en la confianza. En un sistema educativo que ya arrastra desafíos estructurales, este tipo de respuestas expone más fragilidades que certezas.

El fondo del problema obliga a mirar más allá de la coyuntura. Paraguay cuenta con miles de instituciones educativas y una comunidad escolar diversa y compleja, donde la prevención no puede reducirse a medidas de control . La educación, por definición, requiere procesos formativos, diálogo y construcción de ciudadanía, no solo protocolos de emergencia.

Así, el debate sobre los cateos en escuelas termina siendo un síntoma de algo mayor: la dificultad de responder a fenómenos nuevos con herramientas adecuadas. En tiempos donde lo digital redefine conductas y riesgos, la pregunta no es solo cómo evitar una amenaza puntual, sino cómo construir entornos educativos capaces de comprender, contener y anticipar estos cambios. Porque cuando la respuesta es solo control, la crisis —aunque invisible— sigue creciendo.

Desde la Dirección General de Educación del Tercer Ciclo del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), su representante, Ana Margarita Melo, señaló que en estos casos se basan en la resolución número 83 que plantea un protocolo de seguridad en las instituciones educativas, donde lo principal es el llamado a la Policía Nacional.