Doctora Susana Sánchez: "No hay ningún aval científico que sustente el ayuno intermitente en niños"

Doctora Susana Sánchez: "No hay ningún aval científico que sustente el ayuno intermitente en niños"

Las declaraciones del titular del MEC, Luis Ramírez respecto a la posibilidad de suprimir el desayuno escolar con la intención de que los niños "hagan ayuno intermitente" continúan generando indignación en los sectores del país, especialmente entre los profesionales de salud, que conocen a cabalidad las necesidades alimenticias de los menores de edad.

En ese contexto, desde El Nacional, conversamos con la doctora Susana Sánchez, médica pediatra y nutrióloga infantil, quien expresó su preocupación sobre la actual alimentación en los escolares, pero mucho más en la posibilidad de que se suprima el alimento que da motor al aprendizaje de los estudiantes.

Así también, la profesional exhortó a las autoridades locales y directores de colegios, a prestar atención en la ley de cantinas saludables, ya que se presenta una creciente preocupación sobre la alimentación, que finalmente recae en responsabilidad de los padres o tutores.

¿Cuál es su postura sobre las declaraciones del ministro del MEC sobre el ayuno intermitente en alumnos?

En realidad no sé si es la postura del Ministerio de Educación, quizás fue un comentario poco feliz del señor ministro pero definitivamente el ayuno intermitente no está recomendado en la etapa pediátrica más allá del ayuno normal fisiológico funcional como le llamamos nosotros que se da cuando cualquiera de nosotros, incluidos obviamente los niños, que además deben dormir más horas que los adultos entonces ese ese es un ayuno necesario porque es un tiempo de descanso para reparación de tejidos y no tiene más que ese objetivo.

Sin embargo, el ayuno intermitente establece el uso de horas incluso diurnas para no recibir alimentos, por lo tanto eso significa que se va escalando a un mínimo de 14, 16 o más horas sin comer o sin recibir ningún alimento y tiene un fin muy concreto que es del descenso de peso y que algunas corrientes nutricionales indican, pero para la población adulta, definitivamente no está indicado en niños y no hay ningún este aval científico que sustente esa práctica en menores de 18 años, por lo tanto desaconsejamos nosotros como profesionales técnicos del área de nutrición.

De hecho, sí es importante establecer una rutina donde se rompa ese ayuno, por eso se llama desayuno romper desayuno para que el cuerpo reciba suficientes nutrientes a fin de primero poder de hacer soporte a las demandas energéticas y proteicas que va a tener ese cuerpo, ese cerebro además para atender en clase concentrarse y poder hacer las actividades físicas que demanda el sistema escolar.

También se ha visto que los niños que no desayunan a lo largo del día tratan de compensar esa no ingesta alimentos a tempranas horas, por lo tanto, podría haber una mayor tendencia a comer de una manera desorganizada por lo tanto eso puede favorecer a la mayor frecuencia de sobrepeso o de exceso de peso en niños, adolescentes y también en adultos.

¿Podría decirnos cuáles son las claves de alimentación escolar que todos los padres deben tener en cuenta?

Hoy en día la alimentación escolar es un desafío, por eso es que asusta un poco el hecho de que se va a suspender el desayuno, la merienda escolar ya que hay una serie de batallas ganadas en términos de que se le va a entregar a los niños en el en el espacio escolar.

De hecho, desde hace más de 20 años estábamos trabajando desde varios sectores para que se mire no solamente la cuestión de universalidad del Programa de Alimentación Escolar sino que además este sea equitativo es decir, sea como digno de forma que yo cuando voy a la escuela, veo que la marca de leche que estoy tomando sea la misma que se toma en mi casa o se está tomando en otras casas, independiente del estrato socioeconómico.

Lo otro es que es ese producto sea de calidad, o sea, esté aportando los nutrientes críticos para lograr colaborar, porque no podemos tampoco a los programas este en alimentarios, darle todo el peso o todas las responsabilidades de cubrir las necesidades nutricionales del niño, entonces van colaborando.

La responsabilidad final siempre debe o nos va a recaer en la familia, en el padre, tutor, madre, cuidador puede ser abuela, tía, etc., que esté a cargo del niño, es su responsabilidad.

Lo que hace el Estado a través de estas estrategias es colaborar y asegurar ese niño que no pudo desayunar en la casa, vaya y reciba un alimento acorde a sus necesidades considerando la etapa de la vida en la que está, en esa etapa de crecimiento rápido.

En el caso de los adolescentes, son de un crecimiento un poco más lento, pero que necesitan los nutrientes específicos para su desarrollo óseo muscular y cerebral, por ejemplo, entonces, ¿qué hacemos los padres? Tenemos que colaborar en ese proceso. Hay lugares donde en la cantina, es saludable, pero los niños llevan alimentos, no saludables al espacio escolar entonces entre todos tenemos que colaborar y tratar de hacer nuestra parte en este proceso de que el niño aprenda a comer.

Entonces allí, realmente vemos un gran desafío de analizar qué conviene, porque es mucho más práctico manotear algo de la góndola, ya envasado, entonces yo entrego, no se va a descomponer etc., pero qué tan buena calidad tiene ese producto, por eso que ojalá en poco tiempo salga la implementación de la Ley del etiquetado nutricional, para que los papás sin tener que ser técnicos y el mismo niño - porque los niños entienden - que cuanto más sellos negros tiene ese producto, es menos sano.

También tratar de tener espacio con los hijos para preparar alimentos es un desafío en muchos sentidos por la cuestión de tiempo, accesibilidad económica, etc. y también conservación de alimentos, porque casi yo quisiera saber qué institución educativa tiene una heladera a un refrigerador en cada en cada aula como para que nuestros niños lleven su yogur y guarden adentro o su fruta puedan guardar y refrigerar y que no se eche a perder con este calor de realmente de 40 grados a veces.

Todo eso constituye un desafío, pero sí podemos hacer cosas como tartitas o tortitas cupcakes magdalenas, juntos también con nuestros niños para que coman dulces saludables. Tratemos de que, en nuestras casas, complementemos también, o sea, hagamos nuestra parte ofreciendo productos que están dentro de la olla nutricional de las guías alimentarias y que nuestros niños sientan que hay una coherencia entre lo que ellos están aprendiendo y lo que se está haciendo en la casa.

Las cantinas saludables en escuelas ¿Qué deberían ofrecer y cómo se debe fiscalizar?

Existe una resolución ministerial que ya es de hace varios años, hace 20 años que después fue actualizada con lineamentos técnicos que maneja el Ministerio de Educación a nivel central, que ya están establecidos, o sea, hay una ley de la Alimentación Escolar y dentro en ese contexto también se tiene que prever digamos el listado de alimentos que se pueden entregar a partir de las cantinas escolares, entonces es un verdadero desafío porque a veces los propios padres o los propios docentes exigen otro tipo de alimentos, que no están en esa lista de los de los productos que consideramos que son menos nocivos para los niños en términos de nutricionales.

Definitivamente tendrían que tener buena provisión de agua, yogurt, pueden tener sándwich de queso con verduras con la menor cantidad posible de capas de panes, también pueden tener productos horneados, mismo una magdalena o un cupcake que tenga bajo tenor de azúcar, frutas y cosas que no hay.

También nosotros tenemos que forzar a la a la cultura, porque si yo tengo obviamente acá cinco bananas o manzana en oferta versus, un paquete de papas fritas. El niño va a ir hacia las papas fritas porque además el costo, es como injusto, digamos que el costo de una manzana sea mayor que el de una un paquetito de galletitas dulces que tiene un montón de calorías y grasas de quien sabe qué tipo que realmente no recomendamos o al menos regular su consumo.

Entonces es difícil competir, es la fruta que compite con una galletita empaquetada que sale 2000 guaraníes y mis frutas sale 5000 o 6000, entonces allí también hay que trabajar con la oferta.

¿Cómo yo logro que mis productos frescos naturales orgánicos, etcétera, pueda competir contra los productos industrializados que son altos en azúcares en grasas saturadas, grasas trans y mucha cantidad de sal escondida en esos productos? Esos productos que también elevan la presión arterial y hacen que el niño quiera tomar algo y después verá una bebida dulce.

Las cantinas tienen todo, cada todas las instituciones tienen ese listado y saben las condiciones, tienen establecidos los parámetros que hacen a una cantina saludable, sólo que ellos tienen objetivos comerciales, entonces si la dirección o los directivos de esas instituciones no establecen que se debe cumplir lo que está estipulado por el Ministerio de Educación y Ciencias, entonces no va a ocurrir.

Allí sí hay una debilidad, por falta probablemente de infraestructuras y de recursos humanos y logísticos del MEC para este reiniciar las gestiones y monitorear el cumplimiento de estas estos lineamientos que técnicos que ellos mismos sacaron con ayuda de otras instancias.

Por eso es importante la alianza con los gobiernos, locales, gobernaciones y municipios para que ellos también forme parte de esa red de monitoreo y evaluación de estos procesos de cambio de paradigma desde una cantina que solo quiere lucrar con sus productos hacia una cantina que va a subsistir económicamente pero que también va a estar protegiendo al estudiantado ofreciendo productos que sean inocuos y nutritivos.

Todo es un desafío, no hay ahora mismo, o sea, no hay nada nuevo que escribir ya está todo escrito analizado, se hizo el conteo calorías de todo, ya está todo hecho, hay que implementar y monitorear su cumplimiento.