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Desafío de la IA generativa en la educación y la urgencia de un diseño pedagógico intencional

Un reciente estudio desarrollado por el MIT Media Lab titulado "Your Brain on ChatGPT" advierte sobre la "deuda cognitiva" acumulada tras el uso reiterado de este sistema inteligente.

Lilian Demattei 13 Julio de 2025
13 Julio de 2025
IA.
IA. Foto: Referencial

La irrupción de los modelos de lenguaje como ChatGPT en los entornos educativos ha generado un intenso debate sobre sus beneficios y riesgos. Aunque estas herramientas prometen democratizar el acceso al conocimiento y facilitar la producción académica, emergen inquietudes profundas sobre su impacto en los procesos cognitivos esenciales del aprendizaje. 

Un reciente estudio desarrollado por el MIT Media Lab titulado "Your Brain on ChatGPT" advierte sobre la "deuda cognitiva" acumulada tras el uso reiterado de la IA para tareas de escritura, al evidenciar una disminución en la actividad cerebral relacionada con la memoria, la atención y la apropiación del contenido. 

A la luz de estos hallazgos, se impone una reflexión crítica: ¿cómo podemos integrar estas herramientas sin comprometer el pensamiento crítico, la memoria activa y el rol formativo de la educación?

El uso de LLM: eficiencia a costa del pensamiento profundo

El estudio comparó a tres grupos de estudiantes: quienes escribieron ensayos con ayuda de ChatGPT (LLM), con buscadores web, y con sus propios conocimientos sin herramientas externas. Se utilizaron ensayos, entrevistas, evaluación con jueces humanos e inteligencia artificial, y registros de actividad cerebral (EEG). 

Los resultados fueron claros: el grupo que utilizó ChatGPT mostró la menor conectividad neuronal, menor capacidad de citar sus propios textos, y una baja percepción de propiedad sobre lo escrito. En contraste, el grupo sin ayuda tecnológica desplegó mayor esfuerzo cognitivo, memoria activa y apropiación significativa del contenido.

Estos resultados sugieren que la eficiencia que ofrecen los modelos generativos puede promover un uso pasivo del conocimiento, lo que genera un fenómeno conocido como cognitive offloading: el traslado de funciones mentales fundamentales (como recordar, sintetizar, argumentar) hacia la tecnología, debilitando el aprendizaje significativo.

Liliana Demattei.
Liliana Demattei.

La trampa de la comodidad: cuando la IA piensa por nosotros

El peligro no reside en la inteligencia artificial en sí misma, sino en su uso acrítico, rutinario y descontextualizado. Como alertan los autores del estudio, el uso intensivo y sin mediación pedagógica de estas herramientas puede atrofiar habilidades fundamentales como la escritura reflexiva, la argumentación lógica y la capacidad de memoria episódica,  este fenómeno es especialmente relevante en sistemas educativos que ya presentan debilidades estructurales en la formación del pensamiento crítico, como ocurre en Paraguay.

En el contexto paraguayo, donde las brechas de infraestructura tecnológica, la limitada formación docente en competencias digitales y los enfoques pedagógicos tradicionalistas aún prevalecen (UNESCO, 2023; MEC, 2022), el riesgo de una apropiación superficial de la IA es considerable. Muchos estudiantes —especialmente de sectores urbanos marginales y zonas rurales— enfrentan dificultades de acceso a una alfabetización digital crítica, y en este escenario, la adopción de modelos como ChatGPT sin orientación puede agravar las desigualdades educativas existentes.

Asimismo, en un sistema educativo donde aún predomina la evaluación memorística y reproductiva, el uso de IA generativa puede ser percibido como una solución rápida para "cumplir" con la tarea, sin necesariamente fomentar la comprensión profunda del contenido. Esto genera una falsa percepción de competencia, en la que los estudiantes obtienen productos lingüísticamente correctos pero desprovistos de elaboración personal o sentido conceptual. En lugar de ser un catalizador del aprendizaje autónomo, la IA corre el riesgo de convertirse en un atajo para evitar el esfuerzo cognitivo, debilitando aún más la capacidad de análisis y síntesis.

Este dilema plantea una urgencia ética y pedagógica: ¿estamos enseñando a pensar o simplemente a producir entregas? En Paraguay, donde los índices de comprensión lectora y pensamiento crítico en pruebas estandarizadas como el ERCE son aún bajos (UNESCO, 2021), la incorporación de IA en el aula debe ir acompañada de políticas públicas claras, formación docente continua y un rediseño curricular que priorice habilidades cognitivas superiores. Solo así podrá evitarse que la inteligencia artificial perpetúe una educación basada en la apariencia del conocimiento y no en su construcción genuina.

Moderación e intencionalidad: claves para un diseño pedagógico sostenible

Los investigadores hacen un llamado urgente a usar estas herramientas con moderación y mediante un diseño pedagógico intencional. Esto implica desarrollar estrategias donde la IA no sustituya el pensamiento del estudiante, sino que lo estimule, lo desafíe y lo complemente, en otras palabras, la IA debe convertirse en un andamio cognitivo que fortalezca los procesos mentales, no en una muleta que los debilite.

En el caso de Paraguay, este enfoque intencional es particularmente relevante en el marco de los esfuerzos recientes por transformar el modelo educativo hacia un enfoque más inclusivo, digital y basado en competencias. Iniciativas como el Plan Nacional de Transformación Educativa PNTE (2023), el Programa FEEI con su línea del Programa TIC y las experiencias piloto como el Día de la Inteligencia Artificial en las Escuelas   www.diadelainteligenciaartificial.org reflejan un contexto propicio para repensar el rol de la tecnología en el aula. No obstante, persisten desafíos relacionados con la formación docente, la escasa integración curricular de las tecnologías emergentes y la necesidad de estándares éticos y pedagógicos claros para el uso de IA.

Por tanto, un diseño pedagógico intencional para Paraguay debería considerar:

  • Momentos estratégicos para el uso de la IA, como la fase de retroalimentación, comparación de versiones o revisión de estilo, aprovechando plataformas abiertas y seguras que puedan integrarse en ambientes de aprendizaje tanto presenciales como virtuales.
  • Interacciones guiadas con la herramienta, en las que el docente —formado previamente en pensamiento computacional y alfabetización digital crítica— enseñe a los estudiantes a formular preguntas de calidad, verificar fuentes, interpretar respuestas, y reescribir con criterio.
  • Evaluaciones centradas en procesos de aprendizaje (argumentación, síntesis, exploración de fuentes), donde la IA pueda ser un recurso para analizar versiones previas, identificar errores conceptuales y fomentar la mejora continua, evitando el plagio automatizado o el mero "copiar y pegar".
  • Promoción de la metacognición, incentivando que los estudiantes reflexionen sobre cómo están usando la IA, por qué confían o no en sus respuestas, y qué aprendieron del proceso, en línea con una pedagogía del pensamiento crítico y la autonomía intelectual.

En definitiva, Paraguay tiene la oportunidad de avanzar hacia una política nacional de uso ético y pedagógico de la inteligencia artificial en la educación, siempre que el foco se mantenga en formar ciudadanos capaces de pensar por sí mismos, usar la tecnología con propósito y construir conocimiento desde una visión contextualizada, inclusiva y transformadora.

Conclusión

El estudio del MIT ofrece una contribución valiosa al análisis de los efectos de los modelos de lenguaje (LLM) en el contexto educativo, especialmente en tareas de escritura, más allá de sus datos empíricos, abre una conversación urgente sobre los límites del aprendizaje asistido por inteligencia artificial, en un momento en que las tecnologías generativas están irrumpiendo en las aulas con velocidad, pero sin suficiente orientación pedagógica.

Sabemos, por múltiples investigaciones y experiencias educativas, que el conocimiento no se transfiere como un producto terminado: el aprendizaje ocurre cuando el estudiante construye activamente sus propias ideas. Cuando la IA reemplaza ese proceso de elaboración mental, se corre el riesgo de sustituir el pensamiento por resultados formales vacíos, en este sentido, el estudio no constituye una condena a la IA, sino una advertencia sobre el riesgo de su uso superficial, acrítico y descontextualizado, que puede conducir a una pérdida de autonomía cognitiva, creatividad y sentido de apropiación del conocimiento.

Desde una perspectiva pedagógica y cognitiva, es clave interpretar los resultados a la luz de la Teoría de la Carga Cognitiva (Sweller et al., 1998), la cual establece que el aprendizaje efectivo requiere equilibrar tres tipos de carga:

  • La intrínseca, vinculada a la complejidad inherente del contenido;
  • La extrínseca, determinada por la forma en que se presenta la información;
  • Y la pertinente (germane), asociada al esfuerzo mental invertido en construir esquemas mentales significativos.

En este marco, los modelos generativos como ChatGPT pueden reducir la carga extrínseca y facilitar el acceso a información organizada, pero también corren el riesgo de disminuir la carga pertinente si los estudiantes no son guiados a interactuar críticamente con los contenidos. El problema no es que los estudiantes usen IA, sino que no aprendan con ella.

De este modo, el desafío educativo en Paraguay y en la región no es resistir la tecnología, sino reconstruir el diseño pedagógico para que estas herramientas se conviertan en aliadas del pensamiento, y no en atajos del rendimiento inmediato, se trata de incorporar la IA de forma intencional, ética y estratégica, respetando los procesos cognitivos que sostienen el aprendizaje profundo y el pensamiento autónomo.

Como educadores, investigadores y formuladores de políticas públicas, debemos asumir el compromiso de formar sujetos que piensen, duden, analicen y creen. La IA puede ser una herramienta poderosa para ello, siempre que su uso esté subordinado a los fines del aprendizaje y no al revés,  solo así podremos asegurar que estas tecnologías no sustituyan la mente humana, sino que la expandan con propósito, complejidad y profundidad.

Le recomendamos visitar el sitio web Día de la IA

(*) La autora de este artículo es investigadora, especialista en Tecnología y Educación; directora ejecutiva de REDIE Paraguay; socia de SoPaIA; CEO de AcademIA STEAM PY.

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