Trabajadores de Cañas Paraguayas SA (Capasa) denuncian que la empresa pretende obligarlos a firmar sus liquidaciones, lo que equivaldría a un retiro voluntario, como condición para percibir sus salarios atrasados y el aguinaldo. Según relataron, algunos funcionarios tienen entre tres y cuatro meses de sueldo pendiente, además del pago correspondiente a diciembre.
Javier Villalba, dirigente sindical de Capasa, cuestionó duramente la medida y la calificó como una presión indebida sobre empleados que atraviesan una situación económica delicada. "Se aprovechan de la necesidad de la gente. No sé en qué país estamos; nosotros somos trabajadores paraguayos que estamos cumpliendo dignamente", expresó en comunicación con Radio 780 AM.
Villalba explicó que la gerente técnica de la institución convocó a los funcionarios a una reunión interna en la que comunicó la propuesta. Según afirmó, la instrucción provino del presidente de Capasa, José Barbosa.
"La gerente dijo que, por pedido del presidente, los empleados podían cobrar sus salarios atrasados, tres o cuatro meses para algunos, más diciembre y aguinaldo, pero solo si se inscriben en una lista de los que serían desvinculados", señaló.
De acuerdo con la denuncia, quienes se anoten hoy podrían cobrar mañana mismo, mientras que otro grupo sería atendido la próxima semana. Además, mencionó que el asesor jurídico de Petropar, a quien identificó como Carlos Arce, estaría involucrado en los procesos de desvinculación total del personal afectado.
Los trabajadores exigen que se garantice el pago inmediato de los salarios adeudados sin condicionamientos y piden la intervención de las autoridades competentes para aclarar la situación y evitar despidos encubiertos bajo la modalidad de "retiro voluntario".

