La crisis dentro de la Compañía Paraguaya de Alcoholes (CAPASA) continúa profundizándose. Más de 150 trabajadores llevan tres meses sin cobrar, sin aportes al Instituto de Previsión Social (IPS) y sin descuentos judiciales transferidos, lo que los mantiene sin cobertura médica y en una situación económica crítica.

En medio de este escenario, los funcionarios denunciaron que, tras la designación de José Barboza como nuevo presidente de la estatal, sus asesores habrían comenzado a amedrentarlos con amenazas de despido. Esta reacción generó indignación entre los empleados, quienes esperaban una solución urgente a los salarios pendientes.
"Después de toda la lucha por nuestros derechos humanos y laborales, el gobierno designa a José Barboza, nuevo presidente de capasa, y lo primero que hacen sus asesores es amedrentar a los trabajadores con despidos. Lo que necesitamos es que nos paguen nuestros salarios atrasados y que hoy se cumple otro mes, que paguen el IPS y que se transfiera los descuentos judiciales de los trabajadores", expresó Javier Villalba uno de los funcionarios afectados a El Nacional.
La tensión se manifestó también en protestas visibles, como la de una empleada que decidió encadenarse ayer a un árbol frente a la institución para exigir una respuesta. Los trabajadores advierten que la falta de pago y la ausencia de cobertura social están afectando gravemente a sus familias.
Ante el silencio oficial, el grupo no descarta intensificar las medidas de fuerza en los próximos días si no reciben una solución inmediata por parte del Ejecutivo y de las nuevas autoridades de CAPASA.

