SEGURIDAD Y MERCADO AUTOMOTOR

Camionetas robadas en Brasil ingresan al mercado paraguayo y alertan sobre una red de vehículos clonados

La Policía advierte sobre el ingreso de camionetas de alta gama sustraídas en Brasil que son comercializadas en Paraguay con documentación adulterada o mediante la clonación de identidades vehiculares. Las autoridades instan a extremar los controles antes de concretar una compra.
Camionetas y furgones son los vehículos más robados, según la Policía Nacional. Imagen de referencia.

El robo de vehículos en Brasil está encontrando una segunda etapa delictiva en Paraguay: la comercialización de los rodados sustraídos en el mercado local. La Policía Nacional alertó sobre el ingreso de camionetas de alta gama que, tras cruzar la frontera, son ofrecidas a compradores paraguayos con documentación adulterada o con mecanismos destinados a ocultar su verdadero origen.

La advertencia pone nuevamente bajo la lupa el negocio de los denominados vehículos "cabrito", una modalidad que puede convertir a un comprador desprevenido en víctima de una estafa y, al mismo tiempo, en poseedor de un rodado con denuncia de robo. La situación adquiere especial relevancia en el segmento de camionetas de alta gama, cuyos precios y demanda pueden hacer más atractivas estas operaciones para las organizaciones dedicadas al tráfico de automotores.

Según explicó el Departamento de Control de Automotores de la Policía Nacional, se detectó un incremento de vehículos robados en Brasil que ingresan al país con documentos adulterados y modificaciones destinadas a facilitar su posterior comercialización. Las autoridades recomiendan prestar especial atención a las ofertas que aparecen en redes sociales y que presentan precios considerablemente inferiores a los del mercado.

El mecanismo puede incluir la utilización de chapas y documentos falsos, así como la adulteración de números identificatorios del vehículo. Investigaciones anteriores sobre este tipo de estructuras revelaron casos en los que se utilizaron documentos correspondientes a otros rodados para intentar dar apariencia legal a vehículos de procedencia ilícita. En algunos procedimientos fueron incautadas camionetas de alta gama presuntamente vinculadas a redes dedicadas a la venta de automotores robados.

El problema no solo afecta al propietario original del vehículo robado. También expone a quienes compran de buena fe y entregan importantes sumas de dinero por una unidad que, al ser sometida a una verificación, puede terminar incautada. Un caso reciente involucró a un comprador que había adquirido una Toyota Fortuner por unos G. 400 millones y posteriormente quedó vinculado a una investigación sobre una presunta red de vehículos robados, luego de que surgieran inconsistencias en la documentación y la transferencia.

La Policía insiste en que el precio atractivo de una camioneta no debe ser el único criterio para decidir una compra. Antes de cerrar una operación, los interesados deben realizar una verificación formal de la identidad del vehículo, sus antecedentes y la documentación correspondiente. La recomendación cobra mayor importancia cuando la operación se realiza de manera informal, mediante redes sociales o con contratos privados que no garantizan por sí solos la legitimidad del rodado.

El fenómeno también plantea un desafío para los organismos encargados del control fronterizo y registral. La circulación de vehículos robados entre países requiere mecanismos de cooperación e intercambio de información que permitan detectar rápidamente las denuncias y evitar que los rodados sean incorporados al mercado formal mediante documentación falsa o identidades clonadas.

En los últimos meses, distintos procedimientos demostraron que el problema no se limita a una modalidad aislada. La Policía ha recuperado vehículos denunciados como robados y ha desarticulado operaciones en las que se investigan la adulteración de documentos y la comercialización de automotores de alta gama. En mayo, por ejemplo, fueron recuperadas dos camionetas Toyota Hilux denunciadas como robadas en Alto Paraná, mientras que otros operativos permitieron localizar vehículos con pedidos de búsqueda.