La Fiscalía avala que Bolsonaro siga en arresto domiciliario pese a la pistola hallada a su equipo de seguridad
La Fiscalía General de Brasil considera que el expresidente brasileño Jair Bolsonaro debería seguir bajo arresto domiciliario y que la pistola hallada a un miembro de su equipo de seguridad no es motivo suficiente para retirarle este beneficio penitenciario, a la espera de una posible prórroga.
"No existe ninguna infracción disciplinaria atribuible al individuo condenado que afecte negativamente al régimen actual bajo el cual está cumpliendo su condena", ha argumentado la Fiscalía en el que escrito que ha enviado al juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, instructor de la causa, que pidió una valoración al Ministerio Público.
La Fiscalía sostiene, en base al informe de la Policía, que no se le puede achacar "falta grave" alguna a Bolsonaro, que "poseía un registro de armas válido y no existían restricciones conocidas que le impidieran tener el arma registrada legalmente en su domicilio", recoge el portal G1.
En todo caso, sí establece que la pistola sea retenida por las autoridades. Además, el guardaespaldas que iba con ella en el momento del control policial, que alegó que la llevaba a reparar, ha sido imputado por posesión ilegal de armas, con el agravante de ser sargento del Ejército.
El expresidente brasileño se encuentra desde noviembre de 2025 cumpliendo una condena de 27 años de prisión por encabezar una trama de golpe de Estado a finales de 2022. Sin embargo en marzo de este año, el Supremo le concedió, por motivos de salud, cumplir su pena durante al menos 90 días, en su domicilio.
Ese plazo ya ha expirado, no obstante, el hallazgo a mediados de junio en un control de tráfico rutinario de una pistola de su propiedad en posesión de uno de sus guardaespaldas ha hecho que el Supremo solicitara a la Fiscalía una valoración de lo ocurrido antes de tomar una decisión.
La semana pasada De Moraes, citando la legislación, apuntó que un condenado a pena de prisión "comete una falta grave" si "posee indebidamente un instrumento capaz de dañar la integridad física de otra persona". Bolsonaro admitió que era su arma y sugirió que "no podía estar desarmado" teniendo "tres mujeres en casa" que proteger.
Fuente: Europa Press.