El Supremo suspende 90 días las visitas de Flávio Bolsonaro al expresidente por romper las medidas cautelares
La decisión supone que el precandidato no puede reunirse con su padre hasta pasada la primera vuelta de las elecciones
La decisión supone que el precandidato no puede reunirse con su padre hasta pasada la primera vuelta de las elecciones
El registro duró poco más de una hora y no se ha encontrado ningún arma. De Moraes decidió el pasado viernes mantener a Bolsonaro bajo arresto domiciliario a cambio de entregar todas las armas que están a su nombre, que según la defensa del expresidente son ocho, todas ellas en dependencias del Ejército.
Según la legislación brasileña, si un acusado de calumnias se retracta antes de que se emita una sentencia, queda eximido de la pena, pudiendo emplear para la rectificación el mismo medio utilizado para cometer el delito --en este caso, las redes sociales--.
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Sostiene, en base al informe de la Policía, que no se le puede achacar "falta grave" alguna al expresidente, que "poseía un registro de armas válido y no existían restricciones conocidas que le impidieran tener el arma registrada legalmente en su domicilio", recoge el portal G1.
El presidente intentará conseguir su cuarto mandato en octubre de este año en una cita que previsiblemente le enfrentará a Eduardo Bolsonaro, el todavía precandidato del Partido Liberal, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, quien se encuentra en arresto domiciliario por motivos de salud mientras cumple condena por intento de golpe de Estado, en 2022.
La ex primera dama afirmó que el senador y precandidato presidencial la irrespetó durante una conversación telefónica vinculada a disputas políticas dentro del Partido Liberal. El episodio añade tensión a la campaña del hijo mayor de Jair Bolsonaro, que además enfrenta cuestionamientos por su relación con un banquero investigado por una presunta estafa multimillonaria.
El presidente estadounidense es un aliado del expresidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, cuyo hijo, el senador Flávio Bolsonaro, será el principal rival de Lula en los comicios de octubre.
En un dictamen enviado al alto tribunal, el fiscal general, Paulo Gonet, ha alegado que la ley no puede considerarse inconstitucional simplemente porque permita la reducción de penas de los condenados.
El magnate republicano también parece haber confundido al exdiputado, que vive en Texas, con su hermano, el senador Flávio Bolsonaro, ya que solo este último se postula a la Presidencia como candidato de cara a las elecciones de Brasil de 2026.
Los cuatro jueces han coincidido en condenar al también exdiputado por coaccionar a jueces y orquestar, desde Estados Unidos, sanciones contra Brasil para entorpecer la causa por golpe de Estado contra su padre, incluyendo los aranceles a las exportaciones anunciados el año pasado y la suspensión de visados para miembros del Supremo.
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El contrato inicialmente previsto por 108 millones de reales (18,5 millones de euros) podría haber sido concedido fraudulentamente por la Prefectura de Sao Paulo, ya que con los sobrecostes alcanzó los 157,1 millones de reales.
El senador, de 45 años, fue elegido heredero político por su padre, el expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro, condenado por golpismo y excluido de la carrera electoral.
Eduardo Bolsonaro es señalado de defender las sanciones de EE.UU. para interferir en el proceso judicial contra su padre.