Crisis alimentaria global

El hambre todavía afecta a 645 millones de personas pese a una leve reducción mundial

Un informe de cinco agencias de Naciones Unidas revela que el 7,8% de la población mundial padeció hambre en 2025. América Latina y el Caribe registraron avances, con 32 millones de personas afectadas, aunque el encarecimiento de los alimentos y la inseguridad alimentaria mantienen el desafío de alcanzar el objetivo de "Hambre Cero" para 2030.
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El hambre continúa siendo uno de los principales desafíos globales. Alrededor de 645 millones de personas sufrieron hambre en 2025, equivalente al 7,8% de la población mundial, según el informe anual "El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI 2026)", elaborado por organismos de Naciones Unidas.

El documento, presentado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y Unicef, señala que hubo una reducción leve del hambre por tercer año consecutivo, aunque advierte que el ritmo de mejora sigue siendo insuficiente para cumplir la meta de erradicar esta problemática hacia 2030.

El informe destaca avances particularmente en América Latina y el Caribe, donde la proporción de personas afectadas bajó al 4,8% en 2025, con unos 32 millones de habitantes en situación de hambre, una disminución sostenida desde el período más crítico de la pandemia, cuando la cifra alcanzaba el 6,1%.

África concentra casi la mitad de los casos

La distribución del hambre presenta fuertes desigualdades regionales. De los 645 millones de personas afectadas, cerca de la mitad se encuentran en África, con 309 millones, mientras que Asia concentra 292 millones y América Latina y el Caribe unos 32 millones.

En África, la tasa de población con hambre descendió levemente del 20,3% en 2024 al 20% en 2025. Sin embargo, Naciones Unidas advierte que esta mejora porcentual no representa una reducción real del número de personas afectadas debido al crecimiento demográfico del continente.

El organismo señala que los conflictos armados, las crisis económicas, los efectos del cambio climático y las alteraciones en los mercados internacionales continúan siendo factores que dificultan el acceso a alimentos suficientes y nutritivos.

La inseguridad alimentaria alcanza a 2.100 millones de personas

Más allá del hambre extrema, el informe alerta sobre la expansión de la inseguridad alimentaria moderada y grave, una situación en la que las personas no cuentan con acceso estable a alimentos seguros y nutritivos.

En 2025, aproximadamente 2.100 millones de personas, el 25,8% de la población mundial, atravesaron esta situación. Aunque representa una mejora frente al 28,7% registrado en 2020 durante la pandemia, la problemática continúa afectando principalmente a comunidades rurales y mujeres.

El documento también advierte sobre otro fenómeno relacionado con la alimentación: el aumento de la obesidad. Mientras en 2012 afectaba al 12,1% de los adultos, en 2024 llegó al 16,2%, reflejando que el acceso a alimentos no siempre implica una dieta saludable.

Comer saludable cuesta más

Uno de los principales obstáculos señalados por Naciones Unidas es el aumento del costo de una alimentación saludable. El precio promedio mundial de una dieta adecuada pasó de 2,94 dólares diarios en 2017 a 4,28 dólares en 2025.

En América Latina y el Caribe, el costo fue aún mayor, alcanzando 4,91 dólares por persona al día, convirtiéndose en una de las regiones donde mantener una dieta equilibrada resulta más costoso.

Meta de Hambre Cero sigue lejos

Las agencias internacionales advierten que factores como la guerra en Ucrania, tensiones geopolíticas, crisis regionales y fenómenos climáticos extremos siguen afectando la producción y distribución de alimentos.

Juan Carlos Mendoza, director de Medio Ambiente, Clima, Género e Inclusión Social del FIDA, señaló que aunque existen avances, los resultados permanecen insuficientes para alcanzar los compromisos asumidos en la Agenda 2030.

Por su parte, el economista jefe de la FAO, Máximo Torero, destacó que la reducción del hambre demuestra que es posible avanzar, pero insistió en que los progresos actuales son "frágiles y desigualmente distribuidos".

Las proyecciones del informe indican que, si continúa la tendencia actual, más de 500 millones de personas todavía padecerán hambre en 2030, con aproximadamente el 56% de ellas ubicadas en África, lo que mantiene distante el cumplimiento del objetivo mundial de "Hambre Cero".

Fuente: DW