El uso intensivo de redes sociales se relaciona con una notable disminución del bienestar entre los jóvenes, especialmente en adolescentes de habla inglesa y Europa occidental, según el Informe Mundial de la Felicidad 2026, publicado por el Centro de Investigación sobre el Bienestar de la Universidad de Oxford. Cada año, más de 100.000 personas en 140 países evalúan su vida en una escala del 0 al 10, revelando tendencias que inquietan a los investigadores.
El estudio indica que los jóvenes que pasan cinco horas o más diarias en redes reportan menor satisfacción vital, mientras quienes las utilizan menos de una hora obtienen los mayores niveles de bienestar. Los investigadores destacan que las plataformas con feeds algorítmicos y contenido visual son las más perjudiciales, fomentando comparaciones sociales negativas, en contraste con aquellas orientadas a la comunicación.
En el ranking global, Finlandia lidera por noveno año consecutivo, seguida por otras naciones nórdicas como Islandia, Dinamarca, Suecia y Noruega. Una de las novedades es la entrada de Costa Rica al cuarto puesto, atribuido a la calidad de la vida social y la estabilidad de sus lazos familiares. Según Jan-Emmanuel De Neve, director del Centro de Investigación sobre el Bienestar, "la fortaleza de los vínculos sociales contribuye al bienestar, especialmente en América Latina".
Por el contrario, los países afectados por conflictos permanecen al final de la lista, con Afganistán en el último lugar, seguido por Sierra Leona y Malaui. Entre las naciones de habla inglesa, Estados Unidos ocupa el puesto 23, Canadá el 25 y Reino Unido el 29, marcando el segundo año consecutivo sin presencia de estas naciones en el top 10.
El informe resalta que la combinación de riqueza, equidad, protección estatal frente a riesgos económicos y alta esperanza de vida saludable explica el liderazgo sostenido de los países nórdicos. Expertos recomiendan fomentar el uso moderado de redes sociales y reforzar los lazos comunitarios para mejorar el bienestar de los jóvenes, especialmente en regiones donde la exposición digital es intensa.
Fuente: DW