Apoyo al ecosistema emprendedor

De emprendedores a empresarios: el desafío de profesionalizar la gestión de las Mipymes

Detrás de cada pequeño negocio existe una historia de esfuerzo, inversión y búsqueda de oportunidades. Con la creación de un perfil profesional para consultores y asesores empresariales, Paraguay busca mejorar el acompañamiento técnico a las Mipymes y brindar herramientas que permitan transformar iniciativas familiares o personales en empresas más sólidas y competitivas.
Emprendedores. Foto referencial.

Muchos emprendimientos paraguayos nacen desde la necesidad de generar ingresos, sostener a una familia o encontrar una oportunidad en el mercado. Sin embargo, pasar de un pequeño negocio impulsado por la voluntad y el esfuerzo personal a una empresa con capacidad de crecimiento requiere conocimientos, planificación y acompañamiento especializado.

En ese camino, el Ministerio de Industria y Comercio (MIC), a través del Viceministerio de Mipymes, junto con el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) y el Servicio Nacional de Promoción Profesional (SINAFOCAL), avanzan en la estandarización del Perfil Profesional de Consultoría y Asesoría para Mipymes, una iniciativa que busca fortalecer la calidad del apoyo técnico que reciben los pequeños empresarios.

La propuesta apunta a que quienes acompañan a los emprendedores cuenten con una formación especializada y herramientas adecuadas para responder a los principales desafíos que enfrentan los negocios de menor escala: organización financiera, formalización, estrategias comerciales, incorporación de tecnología, administración y planificación para el crecimiento.

"Detrás de cada Mipyme hay una persona que apostó por una idea, pero muchas veces esa iniciativa necesita una guía para convertirse en una empresa sostenible", es la premisa que impulsa este proceso de profesionalización del acompañamiento empresarial.

Durante las mesas técnicas desarrolladas por las instituciones involucradas, se avanzó en la definición de los módulos formativos correspondientes al nivel de cualificación 5, equivalente a una especialización de posgrado, con una carga horaria adaptada a los requerimientos de este nivel académico.

Uno de los puntos centrales del trabajo fue diferenciar los roles de asesor empresarial y consultor empresarial. Mientras el asesor tendrá un enfoque de acompañamiento integral y continuo para fortalecer la gestión del negocio, el consultor brindará servicios especializados en áreas específicas que requieran una intervención puntual.

Esta diferenciación permitirá que los emprendedores puedan acceder a una asistencia más adecuada según sus necesidades. Un pequeño comercio que busca ordenar sus cuentas, una empresa familiar que pretende formalizarse o un emprendimiento que desea ampliar sus mercados podrán contar con profesionales preparados para orientar sus decisiones.

La iniciativa también contempla la creación de mecanismos de validación técnica con universidades, representantes del sector privado y especialistas del ecosistema empresarial, con el objetivo de consolidar un sistema de formación y certificación que garantice estándares de calidad.

Además, forma parte del fortalecimiento de la Red Nacional de Centros de Desarrollo Empresarial y de la implementación del Registro Nacional de Consultores Empresariales para Mipymes, herramientas que buscan conectar a los emprendedores con profesionales capacitados.

El desafío es reducir la improvisación y brindar a los pequeños negocios una hoja de ruta para crecer. Porque detrás de cada Mipyme no solo existe una actividad económica, sino también una historia de esfuerzo, familias que dependen de ella y emprendedores que buscan convertir sus sueños en empresas sostenibles.