El aumento constante de los precios de los alimentos, principal insumo del sector gastronómico, está afectando seriamente la rentabilidad de los restaurantes en Paraguay. Los propietarios se ven obligados a absorber parte de los sobrecostos para no perder clientes en un mercado cada vez más competitivo.
Según Oliver Gayet, presidente de la Asociación de Restaurantes del Paraguay, los negocios con menús basados en carne vacuna enfrentan los mayores desafíos. Por ejemplo, una milanesa que antes costaba entre G. 30.000 y G. 60.000 en locales premium, hoy no se consigue por menos de G. 50.000. Los habitués de parrilladas también sienten el impacto, mientras el Gobierno presiona al sector cárnico para contener precios.
Subas generalizadas
Datos del Banco Central del Paraguay (BCP) indican que la carne se encareció en promedio más de 20% en un año, aunque algunos cortes muestran incrementos de hasta 70%. Otros alimentos básicos como huevos, arroz, fideos, verduras y carnes de aves y porcinas también registran aumentos significativos.
Para mitigar el impacto en los consumidores, la Cámara de Supermercados (Capasu) y la Unión Industrial Paraguaya (UIP) implementaron campañas de abaratamiento de la canasta básica, con apoyo del Gobierno. No obstante, la inflación de alimentos sigue superando con creces la inflación general, generando presión sobre el bolsillo de las familias.
Cómo anunciar subas sin perder clientes
Ante la necesidad de trasladar algunos costos al consumidor, la transparencia y la comunicación honesta son fundamentales. Los expertos recomiendan:
Analizar detalladamente los costos y márgenes antes de ajustar precios.
Evaluar si se puede cubrir parte del aumento con cambios internos en productos, proveedores o personal.
No alejarse demasiado del valor de mercado y mantener la competitividad.
Avisar a los clientes con antelación sobre cualquier incremento para evitar sorpresas desagradables.
Utilizar redes sociales y otros canales de comunicación con un tono claro y objetivo.
Justificar los ajustes con argumentos sólidos, como el aumento de costos operativos e inflación, generando empatía con los consumidores.
Gayet y otros empresarios del sector coinciden en que la honestidad y la coherencia con los clientes son clave para mantener la relación y minimizar pérdidas en un contexto económico desafiante.
