El miembro del directorio de Copaco, Óscar Stark, ratificó que la estatal atraviesa un momento crítico, aunque aseguró que medidas de emergencia, como el recorte de 600 funcionarios y la reingeniería de gastos, permitieron regularizar el pago a sus empleados.
La situación de la Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco) sigue siendo motivo de análisis en el sector estatal. Óscar Stark, integrante del directorio, explicó que, tras enfrentar un escenario donde los ingresos eran insuficientes para cubrir las obligaciones básicas, se implementaron acciones drásticas para evitar el colapso financiero.
"Copaco sigue estando en una situación crítica, pero se tomaron una serie de medidas de emergencia para recuperar la sostenibilidad", señaló Stark. El directivo enfatizó que el ajuste más sensible fue la reducción del plantel operativo, confirmando la salida de más de 600 funcionarios desde el inicio del plan de contingencia, lo cual alivió la carga sobre el presupuesto mensual.
Además de la poda en los recursos humanos, la administración avanzó en un ajuste severo de gastos operativos. Stark subrayó que estas restricciones fueron determinantes para que, actualmente, el pago de salarios esté garantizado y al día, un punto que había generado tensiones en los meses previos.
Finalmente, el directivo destacó resultados positivos en la gestión judicial y de caja. Según indicó, el levantamiento de embargos que pesaban sobre la empresa permitió el ingreso de capitales frescos que, junto a las medidas de contención, están dando un respiro a las finanzas institucionales en medio de un panorama que sigue siendo complejo.