¿Qué implica la degradación de Itaipú?
“No es la gran cosa”, así respondieron desde la administración lado paraguayo de la hidroeléctrica a la rebaja de calificación crediticia de “AAA” a “AA” por parte de Estándar & Poor's.
La calificación AAA indica la máxima calificación asignada en la escala de menores riesgos. Es decir, esta calificación se asigna a emisores u obligaciones con la expectativa más baja de riesgo de incumplimiento con relación a todos los demás emisores u obligaciones en el mismo país. Estas calificaciones básicamente actúan como parámetro de tasas de interés para la captación de capitales en los mercados internacionales; sin embargo, Itaipú está lejos de necesitar una capitalización, todo lo contrario. De ahí que minimizaron la degradación llevada a cabo por la mencionada calificadora.
Según Valor Económico, perteneciente al conglomerado de medios Rede Globo, la prolongada falta de acuerdo entre los controladores de Itaipú Binacional, Brasil y Paraguay, está generando graves consecuencias para la hidroeléctrica.
La imposibilidad de definir el valor de la tarifa y el presupuesto para 2024 ha bloqueado las transacciones financieras en las cuentas presupuestarias de la empresa, impidiendo la generación de ingresos, mientras en Paraguay, el canciller dijo ayer martes que se está por llegar a un acuerdo que beneficie a ambas partes, desde Brasil aseguran que no subirá la tarifa.
Adicionalmente, las partes no han logrado un consenso sobre los términos de compra y venta de la energía de la represa. Esto ha llevado a que ENBPar, la empresa estatal brasileña que posee el 50% de Itaipú, pague la energía comprada por Brasil en una cuenta judicial, mientras que Ande, la contraparte paraguaya, no ha realizado pagos para 2024.
Como resultado, Itaipú no ha recibido tales montos en su caja, lo que presiona severamente su liquidez. Ante esta situación, S&P Global Ratings ha reevaluado la liquidez de Itaipú, considerándola ahora “menos que adecuada”, y su posición competitiva como “satisfactoria”, reflejando el incumplimiento de los acuerdos contractuales establecidos en el Tratado de Itaipú.
La tarifa
El impasse entre los USD 22/kW que pide Paraguay y los USD 16/kW que pretende Brasil hacen una gran diferencia en los estados financieros consolidados de la binacional.
La tarifa energética de Itaipú se mantuvo en USD 22,60 kW/mes entre el 2009 y 2021, producto de un acuerdo para pagar la deuda por la construcción de la hidroeléctrica. A partir del 2022, Brasil solicitó una reducción a USD 18,95 kW/mes y Paraguay pidió mantener el monto
Finalmente, en agosto de ese año, se acordó que la tarifa quede en USD 20,60 kW/mes. En el 2023 se dio la misma situación, con Brasil solicitando una baja y Paraguay solicitando mantener. Para este año la tarifa acordada quedó en USD 16,71 kW/mes.
Pulseada por USD 1.000 millones
Vale recordar que desde este año ambos gobiernos tendrán un adicional estimado en USD 2.000 millones en conjunto, monto por el cual la clase política se está frotando las manos. Este adicional se da a raíz del pago de la controversial deuda por la construcción de la represa que se terminó finalmente de cubrir el año pasado (Anexo C).
Mientras en Brasil existe una pelea interna entre el Gobierno Federal y algunos estados como Paraná y Santa Catarina por el reparto de este excedente, en Paraguay se discute el destino del dinero. El Ejecutivo trata de evitar que el manejo de los recursos pase por el Congreso.
“Estamos en una coyuntura en la cual, después de 50 años de historia, se tiene que replantear hacia dónde se orientará los próximos 50 años de la Binacional. Está en puertas la negociación para la revisión del Anexo C del Tratado y, a corto plazo, las cuestiones que tienen que ver con el presupuesto y la tarifa para el próximo año”, apuntaron desde Itaipú.