FRANQUICIAS

Casi 150 marcas argentinas habilitaron locales en Paraguay

Para las empresas argentinas, internacionalizarse en este mercado representa una estrategia de diversificación de riesgos y generación de ingresos en una moneda fuerte y estable como el guaraní, de acuerdo a los agentes económicos internacionales.
Franquicias argentinas. Foto: Creado con IA.

El dinamismo de las franquicias argentinas en Paraguay responde a una sólida lógica financiera y corporativa. Más allá de la cercanía cultural, el mercado paraguayo se ha convertido en un ecosistema atractivo para los inversores debido a sus ventajas impositivas, estabilidad cambiaria y un marco macroeconómico previsible, complementado por un crecimiento del sector de entre 15% y 20% anual.

Para las empresas argentinas, internacionalizarse en este mercado representa una estrategia de diversificación de riesgos y generación de ingresos en una moneda fuerte y estable como el guaraní, de acuerdo a los informes económicos.

El clima de negocios de Paraguay se apoya en tres pilares financieros que atraen al capital extranjero. Uno de ellos es su sistema impositivo simplificado, conocido como "Triple 10", que establece una tasa del 10% para el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el 10% para el Impuesto a la Renta Empresarial (IRE) y el 10% para el Impuesto a la Renta Personal (IRP).

Esta estructura tributaria, de menor presión fiscal que la de otros países de la región, favorece la rentabilidad de las inversiones.

Estabilidad

El guaraní es una de las monedas de mayor estabilidad de América Latina, con una inflación históricamente controlada y una volatilidad cambiaria relativamente baja. Esto permite proyectar planes de negocio a mediano y largo plazo con un mayor grado de previsibilidad.

A esto se suma un retorno de la inversión (ROI) relativamente acelerado. Los costos operativos competitivos —energía eléctrica abundante y de bajo costo, disponibilidad de locales comerciales y mano de obra joven— permiten que los plazos de recuperación del capital oscilen, según el rubro, entre 24 y 36 meses.

Formatos de negocio y estrategias de expansión

La penetración de las marcas argentinas se realiza bajo estructuras de negocio definidas.

Máster franquicias: grandes corporaciones o grupos inversores paraguayos adquieren los derechos exclusivos de una marca para todo el territorio nacional y se encargan de la apertura de locales propios y de la subfranquiciación. Este modelo es utilizado por cadenas como Mostaza y Café Martínez.

Formatos multi-unit: inversores individuales adquieren los derechos para operar múltiples tiendas en zonas geográficas delimitadas.

Modelos de bajo costo (low cost): marcas de alta rotación, como Grido, y centros de capacitación, como Eddis Educativa, operan con cánones de ingreso accesibles y regalías fijas, lo que facilita una expansión rápida hacia ciudades del interior como Ciudad del Este, Encarnación y Coronel Oviedo.

Sinergias corporativas de valor

El éxito de esta integración económica radica en el beneficio mutuo. Las empresas argentinas aportan manuales de operaciones probados, desarrollo de productos innovadores, tecnología de gestión y un posicionamiento de marca que ya está instalado en la mente del consumidor local, favorecido por el flujo turístico histórico entre ambos países.

Por su parte, los socios comerciales paraguayos aportan el capital de inversión, la gestión del talento humano local y el conocimiento estratégico del mercado, incluida la burocracia, las ubicaciones inmobiliarias clave y los hábitos de consumo específicos de la plaza paraguaya.

Inversión

Los montos de inversión para las franquicias argentinas en Paraguay varían según la complejidad del negocio y el tamaño del local. La estructura financiera estándar se compone de un canon de ingreso —pago único por los derechos de uso de la marca y el acceso a los manuales operativos— y de la inversión en obras y equipamiento, que incluye la adecuación del local, maquinaria y stock inicial.

Entre las principales marcas del mercado gastronómico se observan tres escalas de inversión diferenciadas.

Grido: inversión inicial baja

Es uno de los modelos de negocio más accesibles del rubro. Opera bajo un formato de alta rotación, enfocado en el autoempleo o la gestión familiar.

Canon de ingreso: entre USD 1.500 y USD 3.000, dependiendo del formato.

Inversión en obra y stock: entre USD 20.000 y USD 35.000, aproximadamente entre G. 140 millones y G. 300 millones.

Café Martínez: inversión inicial media

Representa el segmento de cafetería de especialidad, dirigido a un público corporativo y residencial consolidado.

Canon de ingreso: USD 5.000.

Inversión en obra y equipamiento: entre USD 160.000 y USD 175.000. Incluye obra civil, mobiliario de salón y stock inicial de mercadería.

Regalías y cánones mensuales: 4% de regalías sobre la facturación neta, más 1% correspondiente al canon publicitario.

Dimensión mínima: locales a partir de 100 m².

Plazo de recuperación: entre 24 y 36 meses.

Mostaza: inversión inicial alta

Requiere una estructura corporativa debido a las dimensiones de los locales y a la complejidad logística propia del negocio de comida rápida.

Canon de ingreso: entre USD 50.000 y USD 60.000, según el formato elegido.

Inversión en obra y equipamiento: entre USD 400.000 y más de USD 700.000.

Los formatos drive-thru (con servicio para vehículos), integrados a avenidas principales o estaciones de servicio, demandan los montos de inversión más elevados.

Regalías y cánones mensuales: 6% de regalías y 3,5% correspondiente al fondo de publicidad institucional.

Dimensión mínima: locales desde 150 m² en formatos de centros comerciales, hasta predios de más de 250 m².