Productores de Paraguay alertan que "la UE rompe el equilibrio del acuerdo con el Mercosur"
Mediante una nota dirigida al ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez Lezcano, los principales gremios de la producción —Capeco, ARP, UGP, CAP y Fecoprod— expresaron su rechazo a la cláusula de salvaguardia bilateral adoptada por la Unión Europea (UE) "de manera unilateral". Consideran imprescindible que Paraguay plantee con firmeza que esta propuesta altera el equilibrio negociado del Acuerdo UE-Mercosur y solicitan respetuosamente que esta posición sea sostenida de forma activa, coherente y consistente en los ámbitos diplomáticos y políticos correspondientes.
El pronunciamiento se da en un contexto de creciente presión dentro del bloque sudamericano, que busca condiciones más ventajosas para concretar negocios con el Viejo Continente, en una negociación iniciada hace casi 30 años. Brasil, que ejerce la presidencia pro tempore del Mercosur, manifestó su hartazgo ante las reiteradas postergaciones del acuerdo comercial, trabado especialmente por Francia, país al que incluso el presidente Luiz Inácio Lula da Silva llegó a advertir con posibles boicots.
En la mañana de este viernes, la presidenta de la Unión Europea, la alemana Ursula von der Leyen, informó a los líderes europeos durante una cumbre en Bruselas que la firma de un acuerdo de libre comercio con el Mercosur se pospondrá hasta enero, aunque sin precisar una fecha concreta, según fuentes diplomáticas citadas por agencias internacionales, en un intento por poner paños fríos a la crisis política. La fecha límite, acordada por ambos bloques, es el próximo 31 de diciembre.
No convence
Los presidentes de los principales gremios productivos locales rechazan la reciente aprobación por parte de la Unión Europea de una cláusula de salvaguardia bilateral, adoptada de manera unilateral a escasos cuatro días de la firma del acuerdo. Sostienen que este proceder resulta incompatible con el espíritu de asociación y constituye una señal inequívoca de falta de respeto hacia los países del Mercosur, al introducir modificaciones sustantivas a las reglas de juego en una etapa final del proceso.
"Reafirmamos la importancia de los acuerdos comerciales como instrumentos de previsibilidad, estabilidad y desarrollo y, en particular, del Acuerdo UE-Mercosur, cuyos entendimientos fueron alcanzados tras una negociación extensa y compleja, basada en compromisos recíprocos, equilibrados y claramente delimitados. Sin embargo, la cláusula de salvaguardias agrícolas, en la forma prevista actualmente y con las modificaciones introducidas por el Parlamento Europeo a tan solo cuatro días de la firma del acuerdo, afecta de manera directa y sustancial los intereses del Mercosur, desvirtuando el balance negociado", señala el comunicado oficial.
Según el documento, la previsibilidad del acceso al mercado europeo queda en duda, al habilitar la suspensión de preferencias comerciales ante fluctuaciones normales de volumen y precios, introduciendo un nivel permanente de incertidumbre incompatible con los compromisos asumidos.
Los gremios advierten además que la medida reduce en la práctica las concesiones otorgadas al Mercosur, al concentrarse en los principales productos exportables de la región y neutralizar los beneficios comerciales comprometidos. También consolida un esquema claramente asimétrico y unilateral, al otorgar amplias facultades discrecionales a la Comisión Europea sin mecanismos efectivos de consulta con los Estados Parte del Mercosur.
Asimismo, sostienen que la cláusula desnaturaliza el carácter excepcional de las salvaguardias, transformándolas en una herramienta preventiva de aplicación recurrente y unilateral, y debilita el marco de reglas del comercio internacional al enviar una señal negativa respecto del cumplimiento de los compromisos asumidos en el ámbito de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Reiteraciones
Los empresarios paraguayos subrayan que este episodio no constituye un hecho aislado. Recuerdan que la Unión Europea ya había alterado el equilibrio del acuerdo al reabrir unilateralmente una negociación que había sido cerrada tras más de dos décadas de conversaciones, incorporando un anexo de sostenibilidad que no formaba parte de los términos originalmente consensuados.
"Hoy, cuando el proceso se encuentra prácticamente en su etapa final, vuelve a modificar las condiciones esenciales del acuerdo. La incorporación de nuevas condiciones en esta etapa equivale, en los hechos, a una modificación unilateral de los compromisos asumidos. La reiteración de esta práctica por parte de la Unión Europea erosiona la confianza, la previsibilidad y la buena fe que deben regir toda asociación estratégica genuina. Sin reglas claras y estables, no hay asociación posible, sino imposición unilateral", concluye el comunicado.

