El reajuste del salario mínimo legal vigente podría ubicarse en un punto intermedio entre lo solicitado por los trabajadores y la propuesta del sector empresarial, según adelantó la ministra de Trabajo, Empleo y Seguridad Social (Mtess), Mónica Recalde.
La secretaria de Estado explicó que este miércoles se reunirá el Consejo Nacional de Salarios Mínimos (Conasam), que deberá elevar una recomendación al Poder Ejecutivo.
Posteriormente, el presidente de la República, Santiago Peña, tendrá a su cargo la decisión final sobre el incremento.
"La Conasam hace una propuesta al Poder Ejecutivo para su consideración. La última palabra la tiene el Poder Ejecutivo", manifestó Recalde durante una entrevista con radio Monumental 1080 AM.
La negociación llega luego de varias semanas de reuniones entre representantes de trabajadores y empleadores, sin que ambas partes hayan modificado sus posiciones iniciales.
El sector trabajador plantea un aumento del 20%, equivalente a unos G. 647.021, argumentando la necesidad de recuperar el poder adquisitivo y garantizar un ingreso que cubra las necesidades básicas.
Por su parte, los empresarios sostienen que debe aplicarse la fórmula basada en el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Banco Central del Paraguay (BCP), que establece un reajuste de aproximadamente G. 69.577, considerando una inflación acumulada del 2,4%.
Ante la diferencia entre ambas posturas, la ministra señaló que el Gobierno analiza una alternativa intermedia.
"El punto de equilibrio estaría alrededor de los 300 mil guaraníes, si hacemos una variación aritmética, sin embargo, hay otros componentes que se suman para hacer un promedio y una escala mínima que se están considerando", afirmó a la radio 1080 AM.
Recalde indicó además que el Ministerio de Trabajo elaboró un informe técnico con fundamentos legales que permitirían al Poder Ejecutivo fijar un reajuste superior al resultado de la variación del IPC.
También señaló que fueron evaluados aspectos económicos y sociales, además del impacto que podría tener el aumento en el consumo y en la economía nacional.
La ministra agregó que coinciden con el Banco Central en que los ajustes moderados del salario mínimo tienen efectos marginales sobre la inflación.