Más subas: Inflación desangra economía familiar
Tras el reciente anuncio de nueva suba de combustibles, el gremio panadero y los distribuidores de gas, se sumaron y anuncian inminente reajuste de precios de los panificados y de las garrafas, respectivamente desde la semana entrante.
Ni bien se va despidiendo la pandemia de Covid-19, la inflación vuelve a poner en serios aprietos financieros a las familias paraguayas cuyos carritos de compras están cada vez más vacíos a medida que avanzan hacia las cajas registradoras en donde es más que palpable la pérdida de poder adquisitivo.
La disparada de precios al consumidor, que se vino acentuando en los últimos cinco meses, no da tregua. La semana arrancó con el lapidario informe de inflación oficial medido por el Banco Central del Paraguay (BCP), que arrojó una suba interanual de 6,4% en la canasta básica.
Se trata del mayor encarecimeinto de la canasta básica en por lo menos 7 años; muy por encima de lo que el Gobierno había proyectado para este año, 4%.
La paulatina recuperación de la economía global hizo que los consumidores vuelvan a moverse, incrementando la demanda global por materias primas, tanto del sector energético como de metales y lo que más golpea, los alimentos.
Los continuos reajustes de combustibles, que a su vez encarecieron los fletes y el costo para los puntos de ventas son trasladados al último eslabón de la cadena, los consumidores, quienes no esconden su preocupación en las redes sociales ante la pérdida de poder adquisitivo en medio del empleo e ingresos que no logran levantar cabeza.
El comportamiento de los precios de consumo, durante setiembre estuvo caracterizado por aumentos, nuevamente en la agrupación de alimentos, como también por subas en los bienes durables, combustibles, artículos y materiales de reparación del hogar, y determinados servicios de la canasta.
Carne, pollo y cerdo más caros
Dentro de la agrupación de alimentos, se ha destacado nuevamente el incremento en el precio de la carne vacuna, que, en opinión de agentes del sector, esta explicado mayormente por la constante mejora de las exportaciones, favorecido por la alta cotización internacional de la carne, que se ha sumado a condiciones climáticas desfavorables que afectan los costos de producción.
Estos factores limitaron la oferta local elevando los precios de los principales cortes vacunos. De igual manera, en línea con este comportamiento de la carne vacuna, los productos sustitutos también observaron subas de precios, como las verificadas en carne de ave, carne de cerdo, menudencias vacunas, pescados y embutidos.
En el caso de la carne vacuna se observan incrementos de hasta 50%, mientra que en pollo y cerdo, 30 y 20%, respectivamente. De acuerdo al indice oficial la carne vacuna se encareció 6% en promedio en los últimos 12 meses.
El Gobierno convocó a ganaderos, frigoríficos y supermercados de modo a desinflar los altos precios. Los empresarios se comprometieron a entregar una propuesta de combo con cortes a menores precios la semana entrante.
Las subas de los ingredientes se trasladó también a alimentos consumidos en bares y restaurantes que no tuvieron otra opción que encarecer el menú de modo a mantener algo de margen.
Panificados
Los panificados que arrastran 18% de aumento, sufrirán un nuevo reajuste la semana entrante.
Gabino Dagogliano, vicepresidente del Centro de Propietarios de Panaderías, anunció el próximo aumento de los precios en panificados, al tiempo de lamentar que la harina y materia grasa subieron casi el 100% en menos de un año.
Con los reajustes por parte de las panaderías, un kilo de galleta podría pasar de costar entre G. 5.000 y G. 6.000 hasta G. 8.000 y G. 10.000.
Dagogliano expresó que dijo a sus asociados que aumenten sus precios, porque se hace insostenible el precio a raíz de otras subas. Explicó que una bolsa de 50 kilos de harina pasó de G. 100.000 a cerca de G. 180.000, en menos de un año por la suba de combustible. Asimismo, la materia grasa también subió casi el 100%.
Combustibles
Con relación a los combustibles, se ha destacado la suba en el precio del gas licuado de uso doméstico, que según agentes del sector, responde al reajuste aplicado por los principales proveedores (de Bolivia y Argentina) debido al aumento en la cotización del producto a nivel internacional.
De hecho, para la semana entrante también está previsto un nuevo reajuste del gas, adelantó el empresario del rubro Pedro Ballotta a medios de comunicación.
Actualmente la garrafa de 10 Kg se comercializa entre G. 90 y G. 100.000; con el reajuste pasarían a costar G. 110.000 en promedio.
Las dificultades logísticas para la importación y el traslado del producto, como consecuencia de las condiciones de navegabilidad que presenta actualmente el río Paraguay, situaciones que condicionaron la oferta de cemento en el mercado interno, ocasionando el aumento del precio a nivel del consumidor.
Con datos del BCP