Durante el mes de abril del año 2023, se registró un aumento del costo de vida del 0,4 %, medido por el Índice de Precios al Consumidor (IPC). Este incremento es inferior al 1,5 % registrado en el mismo mes del año anterior. A lo largo del año, la inflación acumulada ascendió al 2,5 %, por debajo del 5,3 % registrado durante el mismo período del año anterior. La tasa de inflación interanual se situó en un 5,3 %, lo que representa una disminución en comparación con el mes anterior, cuando se registró una tasa del 6,4 %.
El aumento de precios estuvo principalmente influenciado por la subida de los alimentos. Sin embargo, la inflación subyacente, que excluye los precios de los alimentos y los servicios tarifados y combustibles, también se situó en un 0,4 %. Esta tasa es similar a la inflación total, lo que sugiere que el aumento de precios no estuvo limitado solo a los alimentos.
Entre los alimentos, la carne vacuna y el pollo registraron un aumento de precios. La carne vacuna se encareció debido a las dificultades en el traslado del ganado hacia los centros de faenamiento, mientras que el aumento en el precio del pollo se relaciona con una mayor demanda externa y aumento de los costos de producción. Los productos panificados y las pastas alimenticias también registraron alzas de precios debido al aumento de los insumos, como la manteca.
Además de los alimentos, algunos servicios y bienes duraderos también registraron aumentos de precios. Los servicios hospitalarios, la atención odontológica y los productos farmacéuticos observaron incrementos de precios en la agrupación salud, mientras que los muebles y los equipos para el hogar registraron subas de precios en la agrupación vivienda.
Sin embargo, algunos precios disminuyeron durante el mes de abril, como los precios del gasoil común, gasoil aditivado, nafta común y nafta súper en la agrupación transporte. Estas reducciones atenuaron el impacto inflacionario del mes. En resumen, la inflación del mes de abril del año 2023 fue influenciada principalmente por el aumento de los precios de los alimentos, mientras que los precios de los combustibles presentaron reducciones que mitigaron el impacto inflacionario.