Estanflación: paraguayos se endeudan para llegar a fin de mes
Si bien, considerando la tasa de morosidad del sistema, se registró una mejora en la calidad del crédito, la deuda de los hogares paraguayos en bancos y financieras durante el primer trimestre del 2022 se disparó de 3,6 % a 17,3 % del Producto Interno Bruto (PIB) en términos interanuales, según el Banco Central del Paraguay (BCP). Esto representa unos USD 5.000 millones en términos monetarios.
Vale recordar que estanflación no significa otra cosa que la convergencia de estancamiento del PIB, disparada de precios y desempleo, justamente lo que se está viviendo en Paraguay en al actualidad. De hecho, el deterioro económico en era Marito asfixia a población.
La estanflación podría deberse a los menores niveles de empleo durante el último periodo, que significan una mayor inestabilidad de los ingresos", indica reporte de la consultora Mentu en esta línea.
Teniendo en cuenta la situación de menor dinámica actual -reflejada en los indicadores de corto plazo-, y el hecho de que uno de los determinantes del consumo en Paraguay es el crédito, la necesidad de trabajar en formas de renegociación y refinanciación sería esencial para apoyar el consumo de las familias, agrega el informe de los economistas.
Si bien la morosidad en el sistema bancario es baja -por los maquillajes que realizan las entidades para previsionar menos- los atrasos de cuotas en la economía real van en aumento. Esto sucede porque las familias están priorizando lo básico: alimentarse y moverse; para el resto en algunos casos ya no alcanza.
Así, los datos de los créditos vencidos en el sistema bancario pasaron de 40,1 % en septiembre de 2021, a una tasa de 19,5 % al mes de marzo, resultado del incremento de los saldos de créditos totales concedidos a los hogares.
De acuerdo a casas de electródomésticos y de firmas de préstamos personales, la morosidad real está en torno al 30 %. El presidente de la Cámara de Empresas Crediticias (Crecer), Max Rejalaga, comentó en esta línea que las casas de créditos hasta la fecha registran un impacto mucho más fuerte en su cartera de crédito en comparación con las financieras y bancos, debido a que el foco de sus clientes posee ingresos de aproximadamente G. 3 millones por familia, las cuales fueron más afectadas por la inflación.
Para agravar la situación, los precios de los alimentos y combustibles, responsables del 72 % en el peso total de la inflación no dan tregua. Los carburantes arrastran suba por encima del 60 %, mientras que los alimentos superaron la barrera del 20 % en términos interanuales en ambos casos.
La carne
El principal componente de la mesa de los paraguayos está cada vez más ausente con las subas interminables que se registran desde hace más de un año de manera consecutiva. Los cortes cárnicos de primera promediaron los G. 50 mil el kilo.
Los panificados, frutas, verduras, cereales... todo subió de precio de manera estrepitosa, mientras los ingresos se estancaron, lo que en la práctica significa una fuerte pérdida de poder adquisitivo para los consumidores.
Según el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa), las exportaciones de carne y menudencia al quinto mes del año ascendieron a 148.792 toneladas. Dichos envíos totalizaron un valor de USD 725,3 millones, 6 % por encima de lo registrado a mayo del 2021, lo cual indica que las exportaciones son impulsadas por los altos precios a nivel mundial.
Así también los precios de la carne a nivel local podrían mantenerse con subas, dado el incremento de la demanda de carne por parte de Brasil para cubrir su consumo interno, alertan desde la consultora Mentu.
Dentro de los principales cortes, los de mayor incremento se dieron en los precios del puchero de segunda, puchero de primera; mientras que los cortes con menor variación de precios fueron la costilla de primera, la costilla de segunda.
Al ser uno de los componentes más importantes de la canasta básica, el incremento de los precios de la carne tiene incidencia en el poder adquisitivo del consumidor, quien se ve obligado a adquirir por el mismo precio una menor cantidad o ajustar su cesta de bienes adquiridos.