Dólar muestra señales de estabilidad y oportunidades para el sector financiero
En medio de un entorno regional marcado por la volatilidad, Paraguay presenta una relativa estabilidad cambiaria. En los últimos meses, analistas financieros advierten sobre una menor presión en el precio del dólar, una señal que plantea nuevas oportunidades para las decisiones de inversión y financiamiento tanto del sector público como privado.
Según César Paredes, presidente de Cadiem Fondos, esta disminución en la presión se explica, en parte, por las expectativas en torno a la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos. Si se concreta el inicio de un ciclo de reducción de tasas, como se prevé, Paraguay podría seguir beneficiándose de una brecha favorable entre las tasas de interés internas en guaraníes y las colocaciones en dólares.
A pesar de ello, el tipo de cambio sigue mostrando ligeros vaivenes. El 21 de mayo, por ejemplo, el dólar se cotizó en promedio a G. 7.988,05, lo que representa un incremento del 1,46% respecto al día anterior. Aun así, las proyecciones apuntan a un cierre de año en torno a los G. 8.045 por dólar, una cifra que indica estabilidad relativa en comparación con períodos anteriores.
Este comportamiento se da en un contexto de repunte económico. El Banco Central del Paraguay (BCP) ajustó recientemente su previsión de crecimiento del PIB para este año del 3,8% al 4%, impulsado por un dinamismo mayor al esperado en sectores clave como los agronegocios, la construcción y el comercio. Además, el Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAEP) mostró un crecimiento acumulado del 5,9% en febrero, reflejando un buen ritmo de recuperación.
Bolsa de valores
El mercado de capitales también acompaña esta tendencia. La Bolsa de Valores de Asunción (BVA) reportó un crecimiento del 29,3% en sus operaciones durante el primer cuatrimestre del año, alcanzando los G. 17,9 billones. Este movimiento refleja una mayor participación de empresas que buscan financiamiento en moneda extranjera, especialmente aquellas vinculadas a actividades de exportación.
Sin embargo, el panorama no está exento de desafíos. El déficit fiscal acumulado hasta abril asciende a USD 248,8 millones y la inflación interanual se sitúa en torno al 4,3%, lo que podría condicionar las decisiones del Banco Central, que por ahora mantiene la tasa de política monetaria en 6%. Estos indicadores merecen seguimiento atento, ya que podrían alterar las expectativas actuales.