Dólar pierde su trono

Desplome global de moneda estadounidense

Frente al guaraní acumula una caída de 6% en pocos días, factores externos están golpeando a la divisa norteamericana.
Dólar y guaraní.

El dólar, esa moneda que ha sido un roble durante décadas, está pasando por su peor racha en tres años, cayendo casi 10% frente a un conjunto de divisas clave. ¿La razón? Cambios inesperados en la política comercial de Estados Unidos y la creciente expectativa de recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal, que están empujando el capital fuera del país.

Frente al guaraní acumula una caída de más de 6% en las últimas jornadas, ya ayer cerró el tipo de cambio por debajo de G. 7.700 en las pizarras cambiarias.

Se trata de buenas noticias para la política de contención de precios del Banco Central, ya que podría impactar en una reducción de precios de combustibles y de productos importados que en los últimos meses sufrieron importantes subas de precios, especialmente los alimentos.

También es buena noticia para los paraguayos que están viajando al exterior en estos días y quienes deben cumplir con sus cuotas en dólares.

Por otro lado, la caída de la moneda estadounidense golpea a los grandes jugadores del agronegocio, especialmente a los ganaderos y al complejo sojero, en cuyas carpas hay preocupación.

Hasta el momento, el Banco Central destinó más de USD 600 millones para contener la escalada del tipo de cambio o más bien para cortar volatilidades que no correspondan a comportamientos normales de mercado.

Sin embargo, todas las proyecciones de tipo de cambio apuntan a que el año 2025 cierre en el orden de G.8.000 y G.8.100. Esto es lo que espera el mercado, según la última encuesta de variables económicas relevada por el BCP.

El déficit de la balanza comercial acumula más de USD 500 millones, lo que implica una mayor salida de divisas de lo que ingresa a nuestra economía mediante el comercio exterior.

La región

Para América Latina, la historia es más dispar. El peso argentino se desploma un 15% frente al dólar, atrapado en su propio caos interno, mientras el peso mexicano se recupera y ronda sus mejores niveles en meses, siempre pendiendo de la cuerda floja del panorama comercial y económico estadounidense.

¿Qué significa todo esto para el consumidor? Pues que el dólar que sostiene el poder de compra en muchas partes del mundo está perdiendo fuerza, y eso puede traducirse en mayor volatilidad en precios de importación, viajes y productos internacionales.

Traducción: si viajas, compras en dólares o tienes inversiones internacionales, los cambios en el valor del dólar pueden impactar directamente en tus gastos o rendimientos.

Eurozona

Las divisas escandinavas lideran la fiesta: la corona sueca sube 15% y la noruega 13%, niveles que no veían desde hace muchos años. Pero ojo, esta fuerza se explica principalmente porque el dólar se está debilitando, no porque esos países hayan empezado a hacer milagros económicos.

Este debilitamiento tiene efectos claros y directos: con una moneda estadounidense más débil, los productos importados se encarecen, lo que puede presionar la inflación.

Por otro lado, países como Suiza sufren lo contrario: la subida del franco está metiendo presión a sus precios, con inflación negativa en mayo por primera vez en cuatro años, lo que obliga a su banco central a pensar en tasas de interés aún más bajas.

Asia

En Asia, la apuesta está en regresar capital a sus propias fábricas: el dólar taiwanés subió un 10% en mayo y Corea del Sur gana un 8%, reflejando el retorno del dinero desde Estados Unidos hacia las potencias manufactureras.

Una moneda estadounidense más débil puede elevar los precios de importación en Estados Unidos, afectando la inflación, es decir, precios más altos y menos alivio para los bolsillos de los norteamericanos.