Artes visuales

Viril

"Viril" no es una afirmación de poder, ni una postura grandilocuente sobre la masculinidad. Es más bien una indagación íntima y punzante sobre mis fragilidades, deseos y conflictos que anidan en lo doméstico, en lo corporal y en mi singularidad.
Alfredo Quiroz, obra de la muestra "Viril". Cortesía del artista

Las obras que integran esta muestra realizada en Galería Fábrica fueron desarrolladas entre 2017 y 2025 y se presentan aquí como una cartografía emocional, un diario visual que de alguna manera expone aquello que suelo mantener oculto: lo que duele, lo que falta, lo que no encaja.

Las pinturas, dibujos, fotografías y objetos reunidos en esta exposición comparten un proceso extenso, atravesado por momentos de felicidad, miedo, abandono, asfixia, malentendidos, retornos y reconfiguraciones. En mi relato parto de situaciones aparentemente imposibles, enigmáticas o inventadas que revelan de alguna manera la complejidad, las tensiones y ambigüedades de mis relaciones.

Con el tiempo fui construyendo y uniendo estas obras a la par de mis experiencias familiares, amigos y de mi proceso de análisis (personal), no solo desde su contenido, sino también desde el vocabulario que utilicé y el tono elegido.

Muchas de las obras fueron gestadas en el espacio interior de nuestra casa: ese hogar que no es solo un lugar geométrico, sino también un territorio afectivo, simbólico y psíquico. En este refugio a veces amable, a veces ligero, otras veces asfixiante, intento construir escenas cargadas de una atmósfera grave, a menudo ominosa, donde el cuerpo se convierte en el lugar donde estallan las tensiones entre deseo y represión, entre vínculo y herida.

Alfredo Quiroz, obra de la muestra "Viril". Cortesía del artista

Busco en mí aquello que escapa a toda clasificación: lo irrepetible, lo que no puede nombrarse del todo. Me atraen las figuras -solitarias, desnudas, ambiguas o heridas- que no necesariamente ilustran un relato cerrado, sino que abren preguntas sobre la identidad, el género, la pérdida y el afecto. Intento con este lenguaje visual mostrar un hueco que no pretende ser llenado, sino habitado. 

La materialidad es central en mi narrativa: óleos densos, texturas mixtas, papeles intervenidos con tinta china, collages, fotografías, objetos, polaroids. Todos los elementos tienen un sentido de conexión porque procuran responder a la necesidad de decir desde lo roto, lo duro, lo blando, lo liso, lo irregular, lo suave, lo áspero.

Alfredo Quiroz, obra de la muestra "Viril". Cortesía del artista

Esta muestra intenta plantear una deriva temporal: obras que se inician en 2017 conviven con piezas recientes, trazando una continuidad discontinua, donde el pasado no se cierra y el presente se presenta como un pliegue. Este carácter fragmentario, autobiográfico, lo refuerzo con la inclusión de dibujos que funcionan como apuntes mentales o emocionales, bocetos que no buscan la perfección formal sino la intensidad del gesto.

"Viril" es, en última instancia, un ensayo visual sobre mi espacio íntimo, definido como mi espacio político. No se trata de una virilidad normativa de fuerza, poder, valentía, determinación, dominio, agresividad o autoridad, sino de una exposición honesta de lo que no puedo sostener, lo que me excede en felicidad y tristeza, lo que se tambalea, lo que se me cae, lo que no va a cambiar a mi gusto ni desaparecer, pero que finalmente hace que el sentido circule.

 

Nota de edición: El presente es un texto de artista que acompaña la muestra "Viril", de Alfredo Quiroz, que será inaugurada el próximo jueves 7 de agosto en Galería Fábrica, Asunción. 

 

* Alfredo Quiroz (Asunción, 1974) es artista visual. Desarrolla obra gráfica, audiovisual e instalaciones, trabajando en ocasiones desde lo intermedial. Es médico especialista en hematología y trasplante de médula ósea, y este aspecto de su vida profesional influye en su práctica artística.