Una artista en tránsito
La más reciente ganadora del premio, Valeria Franco (1980), otorgado durante la Feria de Arte Oxígeno, es una artista visual y escritora paraguaya cuyo trabajo aborda la historia, la diversidad cultural y los roles de género. En sus obras combina textiles, fotografía, grabado y collage para explorar cómo las tradiciones, creencias y narrativas colectivas moldean la identidad contemporánea.
Apasionada por la naturaleza y las distintas culturas, Franco busca, a través del arte, desarmar los discursos dominantes y proponer nuevas formas de entender la memoria y la convivencia. Su práctica es una investigación constante sobre las tensiones entre pasado y presente, lo íntimo y lo político.
Desde el año 2021, participa de la Feria de Arte Oxígeno con obras como Curriculum vitae, sobre los recorridos vitales de las mujeres de su familia, bisabuelas, tatarabuelas, algunas de ellas con 13 o 17 hijos; en el País de las Mujeres (2022) rescata 17 nombres de niñas y mujeres vinculadas a las diferentes zonas geográficas del país, bordando sus nombres en un mapa textil de Paraguay; con "Deshabitar el temor" cuestiona como los mandatos bíblicos religiosos relacionados a las mujeres persisten en el imaginario cultural y social actual, a través de un triplicó elaborado con servilletas bordadas de ao po'i intervenidas con frases y dibujos bordadas: en Fuga de úteros resalta como tales mandatos persisten en los discursos políticos actuales, inclusive de manera inconsciente.

Valeria se considera una artista curiosa y autodidacta, si bien tomó diversos talleres de fotografía, grabado, bordados (ñandutí y a'o poi), dibujo, escritura y otras disciplinas, que alimentan la diversidad de técnicas que incorpora para elaborar sus obras. Durante la pandemia, también participó de los talleres y clínicas de Diana Aisemberg (Argentina). En 2025 viajó a Brescia, Italia, para realizar una residencia en Palazzo Monti, donde durante un mes desarrolló un proyecto que entrelaza historia, mitología y universo femenino, utilizando diversidad de materiales.
Las fronteras abiertas de la residencia artística
Otorgado cada año en el marco de Oxígeno - Feria de Arte Contemporáneo, el premio ofrece a los artistas paraguayos la posibilidad de expandir su práctica en contextos internacionales. Bajo la dirección de Luigi Galimberti, ha permitido que una nueva generación de creadores participe en redes de colaboración y formación, consolidando un espacio de cooperación entre Paraguay e Italia. Tras su estadía en Palazzo Monti, Valeria compartió reflexiones sobre su proceso creativo y las nuevas perspectivas que la experiencia dejó abiertas para el futuro.

"Salir de nuestra habitualidad para dejarnos permear por un contexto diferente, activar los sentidos y dibujar fuera de los bordes usuales en que lo hacemos. Siento que estas ideas son fundamentales al momento de vivir una residencia artística y que son actitudes que nosotros los artistas llevamos (o no) al proceso", dice.
Imágenes, mitos y memorias de mujeres
Durante su estancia, la artista se sumergió en un viaje de exploración, investigación y desarrollo creativo. Según comentó: "La riqueza del entorno y el ambiente inspirador fomentaron un diálogo constante con el arte y la historia, permitiéndome investigar e interpretar algunas figuras y personajes femeninos contenidos en obras de arte históricas. En cuanto a los materiales utilizados, trabajé con textiles adquiridos en Brescia y otros llevados desde Paraguay. Además, trabajé con libros sobre historia del arte que adquirí en ferias de segunda mano. Y así fui tejiendo narrativas que venía trabajando, con imágenes y personajes nuevos como Salomé, Escila, las sibilas cumana y tiburtina, las Sabinas, entre otras. Con las imágenes en papel trabajé collages con detalles bordados y velos de encajes, teniendo como eje el hilo conductor del análisis de las historias detrás de ellas, revelando capas, significados y arquetipos sobre los cuales se sustentan y transmiten."

Durante la residencia, Franco profundizó en el modo en que, a través de la literatura y las artes visuales, las figuras femeninas han sido representadas y cómo sus historias persisten - o desaparecen - en el imaginario colectivo. "El arte tiene la poderosa función de tejer narrativas que no solo resuenan en espacios locales, sino que también trascienden fronteras, convirtiéndose en parte de la memoria cultural universal", afirma.
Su trabajo con textiles - telas, encajes, tules y bordados - retoma los mismos temas, aunque desde un lenguaje más abstracto, cargado de simbolismos. Con sutileza, las piezas revelan la persistencia de ciertos arquetipos y la posibilidad de reescribirlos desde una mirada contemporánea.
Palazzo Monti: historia y contemporaneidad
Fundado en 2017, Palazzo Monti ocupa un edificio del siglo XIII en el corazón de Brescia. A pocos pasos del Museo Santa Giulia, combina el legado histórico con la efervescencia del arte contemporáneo. Además de albergar la colección privada de Edoardo Monti, su fundador, el espacio cuenta con una biblioteca especializada que acompaña la investigación de los artistas residentes.

La residencia selecciona rigurosamente a los creadores de distintas nacionalidades y los acompaña durante el proceso de trabajo, propiciando una convivencia que estimula el intercambio de ideas. En palabras de Valeria: "Fue como ser parte por un mes, de una familia con su propia dinámica y contexto. Regreso a mi país no solo con ideas y proyectos renovados, sino con ganas de generar conversaciones y espacios de producción de pensamiento e ideas colectivas que enriquezcan el ambiente cultural paraguayo con diversidad de perspectivas."
Una plataforma que trasciende fronteras
Iniciativas como Open Borders demuestran cómo el arte puede convertirse en una forma de diplomacia cultural, capaz de acercar comunidades, compartir conocimientos y construir una proyección internacional para los artistas paraguayos. Más allá de la experiencia individual, el programa consolida un diálogo entre países y generaciones, reafirmando el valor del arte como vehículo de entendimiento mutuo.
"Desde su creación, el Premio Open Borders ha buscado construir una red de colaboración entre instituciones y artistas de Paraguay e Italia. A través de cada edición hemos fortalecido el intercambio cultural y la proyección internacional del arte paraguayo, consolidando el programa como un espacio de diplomacia cultural y de compromiso sostenido con el desarrollo creativo del país", dice Luigi Galimberti.