Seis poemas de Cristina Peri Rossi

Extraídos de "Condición de mujer" (Arquitrave, 2005). Aquí la voz poética de quien acaba de ganar el Premio Cervantes 2021, el más prestigioso galardón de las letras hispanas.

13 Noviembre de 2021
13 Noviembre de 2021
Seis poemas de Cristina Peri Rossi
Seis poemas de Cristina Peri Rossi

Palabra

Leyendo el diccionario

he encontrado una palabra nueva:

con gusto, con sarcasmo la pronuncio;

la palpo, la apalabro, la manto, la calco, la pulso,

la digo, la encierro, la lamo,

la toco con la yema de los dedos,

le tomo el peso, la mojo, la entibio entre las manos, la acaricio, le cuento cosas, la cerco, la acorralo,

le clavo un alfiler, la lleno de espuma,

después, como a una puta,

la echo de casa.

Escoración

Herida que queda, luego del amor, al costado del cuerpo.

Tajo profundo, lleno de peces y bocas rojas,

donde la sal duele y arde el iodo,

que corre todo a lo largo del buque,

que deja pasar la espuma,

que tiene un ojo triste en el centro.

En la actividad de navegar,

como en el ejercicio del amor,

ningún marino, ningún capitán,

ningún armador, ningún amante,

han podido evitar esta suerte de heridas,

escoraciones profundas, que tienen el largo del cuerpo

y la profundidad del mar,

cuya cicatriz no desaparece nunca,

y llevamos como estigmas de pasadas navegaciones,

de otras travesías. Por el número de escoraciones

del buque, conocemos la cantidad de sus viajes;

por las escoraciones de nuestra piel,

cuántas veces hemos amado.

Proyectos

Podríamos hacer un niño

y llevarlo al zoo los domingos.

Podríamos esperarlo

a la salida del colegio.

Él iría descubriendo

en la procesión de nubes

toda la prehistoria.

Podríamos cumplir con él los años.

Pero no me gustaría que al llegar a la pubertad

un fascista de mierda le pegara un tiro.

No quisiera que lloviera te lo juro

que lloviera en esta ciudad sin ti

y escuchar los ruidos del agua

al bajar

y pensar que allí donde estás viviendo sin mí

llueve sobre la misma ciudad.

Quizás tengas el cabello mojado

el teléfono a mano

que no usas

para llamarme

para decirme

esta noche te amo

me inundan los recuerdos de ti discúlpame,

la literatura me mató

pero te le parecías tanto.

Navegación

En las mansas corrientes de tus manos y en tus manos

que son tormenta

en la nave divagante de tus ojos

que tienen rumbo seguro

en la redondez de tu vientre

como una esfera perpetuamente inacabada

en la morosidad de tus palabras

veloces como fieras fugitivas

en la suavidad de tu piel

ardiendo en ciudades incendiadas

en el lunar único de tu brazo

anclé la nave.

Navegaríamos,

si el tiempo hubiera sido favorable.

El bautismo

Yo te bautizo Babel entre todas las mujeres Babel entre todas las ciudades

Babel de la diversidad

ambigua como los sexos

nostálgica del paraíso perdido -útero materno-

centro del mundo

cordón umbilical.

"Poeta -grita Babel- soy la ciega de las lenguas

la Casandra en la noche oscura de los significantes".

Condición de mujer

Soy la advenediza

la que llegó al banquete

cuando los invitados comían los postres.

Se preguntaron

quién osaba interrumpirlos

de dónde era

cómo me atrevía a emplear su lengua.

Si era hombre o mujer

qué atributos poseía

se preguntaron por mi estirpe.

"Vengo de un pasado ignoto -dije- de un futuro lejano todavía

pero en mis profecías hay verdad elocuencia en mis palabras.

¿Iba a ser la elocuencia

atributo de los hombres?

Hablo la lengua de los conquistadores,

es verdad,

aunque digo lo opuesto de lo que ellos dicen".

Soy la advenediza

la perturbadora

la desordenadora de los sexos la transgresora.

Hablo la lengua de los conquistadores

pero digo lo opuesto de lo que ellos dicen.

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