Del "mouseion" a la polis
Etimológicamente, la palabra museo proviene del griego mouseion, un espacio consagrado a las musas, diosas inspiradoras de las artes y las ciencias. En la antigua Alejandría, durante los reinados de Ptolomeo I y II, el Museo se concibió como una institución estatal integrada a la célebre Biblioteca, con laboratorios, salas de debate, jardines zoológicos y botánicos. Este fue, en esencia, el primer centro museístico multidisciplinar, una suerte de academia de sabios al servicio de la sociedad.

Sin embargo, antes incluso de esta formalización helenística, ya existían colecciones organizadas con diversos fines. En Babilonia, el palacio de Nabucodonosor II fue descrito como un "gabinete de maravillas de la humanidad"; en Egipto, los ajuares funerarios de los faraones constituían auténticos museos simbólicos del más allá. En Roma, las colecciones privadas de botines de guerra derivaron, con el tiempo, en espacios abiertos al público, y con Augusto nacen las primeras políticas de protección patrimonial.

Museos de fe, de poder y de ciencia
Durante la Edad Media, los templos cristianos se convirtieron en museos pedagógicos de lo sagrado. Las reliquias, los códices y los objetos litúrgicos eran preservados no solo como símbolos religiosos, sino también como testimonios culturales. El arte sacro se exponía con intención didáctica, en una Europa aún ajena a la idea moderna de museo.
No será hasta el Renacimiento, con el auge del humanismo y el mecenazgo, cuando resurja el interés por la catalogación, el estudio y la contemplación sistemática de colecciones. La figura del coleccionista ilustrado -como el duque de Berry o los Médici- contribuyó a convertir las colecciones privadas en matrices de los futuros museos. La distinción entre naturalia y artificialia sentó las bases de la museografía científica.

El Palazzo Uffizi en Florencia, concebido por Vasari, se transformó en galería de arte en el siglo XVI, y en 1683, en Oxford, se inauguró el Ashmolean Museum, el primer museo universitario del mundo, concebido desde su origen como un centro para la educación y la investigación.
De mausoleo a espacio público
En 1727 surgió además el término Museographia como título de una obra que Caspar Friedrich Neickel redactó en latín para asegurar su difusión en Europa. Se trata de un tratado teórico con orientaciones sobre clasificación, ordenación y conservación de colecciones que también contiene referencias concretas a la forma de las salas de exposición, la orientación de la luz y la distribución de los objetos.
Pero el gran cambio hacia lo que conocemos hoy como museo tuvo lugar con el espíritu de la Ilustración. El Louvre, abierto al público en 1793 tras la Revolución Francesa, marcó un hito al transformar las colecciones reales en patrimonio nacional. Desde entonces, el museo dejó de ser una institución elitista para convertirse en un bien público, orientado a la educación ciudadana. Le siguieron el Museo Británico (1759), el Ermitage (1764) y el Vaticano (1782), consolidando el modelo del museo moderno.


Durante el siglo XIX, el museo se institucionaliza. Aparecen las grandes pinacotecas nacionales, los museos de historia natural, los gabinetes de ciencias y los primeros museos de etnología. Al mismo tiempo, la arquitectura museística se convierte en una disciplina en sí misma, con ejemplos notables como el Altes Museum en Berlín o la Gliptoteca de Múnich.

El museo como actor social
El siglo XX trae consigo una transformación radical en la concepción museológica. Si bien durante buena parte del siglo prevalece el modelo decimonónico, centrado en la acumulación y custodia de objetos, hacia mediados de siglo surge una nueva definición: el museo ya no es solo un depósito de tesoros, sino una institución dinámica, con funciones educativas, sociales y culturales.


El ICOM, fundado en 1946, ha sido clave en esta redefinición. En su más reciente declaración (2022), sostiene que el museo es una institución "sin ánimo de lucro, permanente y al servicio de la sociedad, que investiga, colecciona, conserva, interpreta y exhibe el patrimonio material e inmaterial". Esta nueva definición enfatiza el compromiso del museo con la inclusión, la sostenibilidad, la diversidad y la participación comunitaria.


Una institución en tensión creativa
La evolución del museo no ha estado exenta de controversias. Autores como Quatremère de Quincy o Theodor Adorno han criticado el museo como "cementerio del arte", donde las obras pierden su contexto original y su sentido vital. Por otra parte, los grandes museos del mundo han sido criticados en su visión y en sus políticas coloniales, habida cuenta de que sus acervos provienen en gran parte del expolio de otras culturas. Frente a esta mirada crítica, otros pensadores como Malraux o Proust defendieron la institución como un espacio donde la obra se resignifica, se proyecta al presente y se convierte en motor de memoria y reflexión.

Hoy, en plena era digital, los museos enfrentan nuevos desafíos: la descolonización de las colecciones, la incorporación de nuevas tecnologías, el cambio climático, el equilibrio entre espectáculo y contenido, y la necesidad de democratizar aún más el acceso y la participación del público. Surgen experiencias innovadoras: museos comunitarios, itinerantes, virtuales, interactivos, de la memoria y de los derechos humanos.

Un día para reflexionar, compartir y transformar
El Día Internacional de los Museos no solo invita a celebrar la riqueza patrimonial del mundo, sino también a repensar el lugar del museo en nuestras sociedades. Bajo el lema propuesto por el ICOM cada año —que en ediciones recientes ha girado en torno a la sostenibilidad, la accesibilidad o el poder de la transformación—, miles de museos en todos los continentes abren sus puertas con actividades gratuitas, talleres, visitas guiadas, charlas y performances.


Para André Malraux, "el museo es el lugar donde las civilizaciones dialogan a través del tiempo". Hoy más que nunca, en Paraguay y en el mundo, necesitamos del diálogo lúcido y reparador que solo los museos —cuando son espacios vivos, críticos y abiertos— pueden ofrecer.

El Dia Internacional de los Museos se celebra este fin de semana en Asunción, con la exposición "Los museos de muestran", que se desarrolló ayer durante todo el día en el Centro Cultural de España Juan de Salazar, organizada por la Asociación Noche de los Museos, y con un programa especial para niños hoy domingo, en el Museo de Arte Sacro.

