Artes escénicas

Teatro YARA: arte, identidad y resistencia cultural desde la ciudad de Yaguarón

La actriz, productora y gestora cultural Genifer Servín Leiva habla en este entrevista sobre los desafíos de crear arte desde el interior del país, el crecimiento de Teatro YARA y el poder del teatro como herramienta de transformación social y formación de nuevas generaciones.
Genifer Servín Leiva. © Dani González

Genifer Servín Leiva (29) es psicóloga laboral egresada de la Universidad Nacional de Asunción, con experiencia en Recursos Humanos y formación en Producción Teatral. Desde 2018 forma parte de Teatro YARA, donde se desempeña como actriz, productora y gestora cultural. Fue productora general de la tradicional obra itinerante Kurusu Rape entre 2022 y 2025, y en 2022 representó a Paraguay en la Cumbre Mundial de Jóvenes Líderes One Young World, realizada en Manchester, Inglaterra.

—Teatro YARA nació y creció en Yaguarón. ¿Cuáles son los principales desafíos y oportunidades de hacer teatro desde el interior del país, lejos de los circuitos culturales más concentrados?

—Entre los principales desafíos que tenemos esta la centralización de los recursos, las infraestructuras y los espacios de formación en teatro. Muchas veces, al desarrollar grandes producciones, tenemos que recurrir a especialistas, por ejemplo para fotografía teatral, diseño de iluminación, maquillaje y caracterización, que generalmente están centralizados en la capital, y acceder a eso puede requerir más tiempo e incluso elevar costos de producción. Lo mismo en cuanto a espacios de formación: nuestros actores son entrenados mediante talleres y cursos autogestionados en Yaguarón, con profesionales que trabajan en Asunción y Central.

Por otro lado, Yaguarón tiene muchas historias que contar. Nuestra ciudad siempre tuvo mucha riqueza cultural y nosotros tomamos esto como una ventaja; nos ayuda a visibilizar la fuerza y la identidad que tiene el teatro del interior. Además, tenemos un público que nos reconoce y nos sigue desde nuestros inicios, y estamos felices de poder mostrar obras de calidad en Yaguarón y ser un espacio de referencia para otros artistas de ciudades aledañas.

—En un contexto donde gran parte de la actividad cultural se concentra en Asunción, ¿qué significa para vos crear, producir y sostener proyectos teatrales desde el interior del país?

—Para mí significa demostrar que se puede hacer teatro independiente con un estándar profesional altísimo, cuidando el cachet y las condiciones de los artistas y técnicos, apuntando a públicos grandes, y a recorrer los escenarios mas importantes del país.

Crear desde Yaguarón es no sentarse a esperar que la cultura o los fondos lleguen a nosotros, es generarla nosotros mismos con autogestión, forjando alianzas, participando en convocatorias, y es el esfuerzo colectivo lo que nos sostiene en el tiempo. Aparte de eso, tenemos la visión de no limitarnos a actuar en nuestra ciudad, nosotros mismos salimos a buscar los espacios y llevamos nuestro trabajo a la capital. Queremos que en Asunción se conozca el nivel y la fuerza de lo que se gesta en Yaguarón.

Genifer Servín Leiva © Dani González

—Después de experiencias como Kurusu Rape y ahora con Hospital tomado, ¿qué papel creés que cumple el teatro en la reflexión sobre las problemáticas sociales que atraviesan las comunidades paraguayas?

Aparte de hacer teatro para entretenimiento, en Teatro YARA tenemos el compromiso de usar nuestro arte para levantar nuestra voz, generar un espacio de reflexión y debate en nuestro público. Usamos tanto el humor como el drama para visibilizar problemáticas actuales que nos afectan como sociedad. En nuestro proyecto anterior, El macatero de Villa Yvytu, abordamos el tema de la contaminación ambiental, con un poco de humor e ironía, y  llegamos a nuestro público con un llamado a la concientización de la protección del medio ambiente. Ahora, con Hospital tomado, ponemos al espectador en una situación más incómoda, ya que en un espacio más cercano exponemos una realidad que afecta a muchas personas en el país, como la crisis de la salud pública. Esa incomodidad es necesaria, y el teatro cumple su verdadera función cuando la gente sale de la sala no solo habiendo pasado un buen rato, sino con la necesidad de debatir, de cuestionar y de buscar un cambio en su realidad.

—Teatro YARA se ha convertido en un espacio de formación para niños y jóvenes. ¿Cuál es el impacto que observás en las nuevas generaciones cuando encuentran en el teatro una herramienta de expresión y desarrollo personal?

Lo primero que observo es cómo van ganando más seguridad con el paso del tiempo. Al principio la mayoría llega con timidez o inseguridades, pero en el elenco encuentran un lugar donde expresarse con confianza, descubrir talentos que ni sabían que tenían; desarrollan la empatía y aprenden a trabajar en equipo. Me llena de orgullo ver que, con el paso del tiempo, la mayoría va ocupando espacios de liderazgo en sus colegios, universidades o comunidades, es un impacto que se ve fuera del escenario y demuestra que no solo formamos actores, sino también estamos formando a los líderes del mañana en nuestro entorno. El teatro tiene esa magia; te recibe sin juzgarte y te da la seguridad de ser vos mismo, con orgullo, lo cual muchas veces es lo único que necesita un joven para sacar lo mejor de sí.

 

Teatro YARA estuvo de temporada en Asunción con la obra "Hospital tomado", una obra escrita por Sergio Etcheverry y dirigida por Arturo Martínez, que invita a reflexionar sobre la burocracia, la dignidad humana y la crisis del sistema de salud. Las últimas funciones fueron en el mes de junio en Sala La Correa, Asunción. 

 

* Manu Portillo es actor, comunicador, productor, performer, director de casting, guionista y gestor de proyectos independientes.