Artes visuales
La curaduría que presenté en la Bienal de Cuenca se centra en ciertas facultades de la imagen estética, tomado este término en sentido amplio. La imagen tiene el don de moverse entre dimensiones diferentes y, aun, opuestas, y establecer vínculos imprevistos entre ellas; salta entre lo que es y no es, y entre lo existente, lo posible y lo imposible. Al zafarse de la contradicción entre la apariencia y la verdad, lo imaginario abre un campo ilimitado para los infinitos juegos del arte. Los tres artistas incluidos en esta curaduría -Bernardo Oyarzún, Ana María Millán y Ricardo Bohórquez- hacen de las imágenes dispositivos ficcionales que movilizan el deseo colectivo y suplen, en ocasiones, ausencias en el curso de la memoria social.