La IA permite medir el dolor de forma más objetiva y adecuar los tratamientos a cada paciente
Otro estudio asegura que los algoritmos de IA pueden analizar señales fisiológicas como la frecuencia cardíaca, a través de dispositivos como los relojes de pulsera portátiles, y las expresiones faciales, gracias a los sistemas de reconocimiento facial, para detectar el dolor.