En mensajes publicados en sus redes sociales, la legisladora sostuvo que, de confirmarse un proceso de pérdida de investidura en su contra, impulsará también la expulsión de otros parlamentarios a quienes acusa de tener responsabilidades aún más graves.
"Si esto se convierte en un juicio político contra mi persona, no dudaré en presentar otros pedidos de pérdida de investidura. Esto dejará de ser justicia para transformarse en una verdadera cacería de brujas. La prensa solo busca sangre y más sangre", escribió la senadora en un tono desafiante.
En otro de sus mensajes, Aquino pidió disculpas al presidente del Congreso, Basilio Núñez; al titular de la ANR, Horacio Cartes; al presidente de la República, Santiago Peña; y a la bancada oficialista de Honor Colorado, a quienes señaló como afectados por el escándalo mediático.
La legisladora sostuvo además que detrás de los audios existe un complot político. "Me defenderé, pero también exigiré el mismo trato hacia otros colegas que tanto nos denigraron. Si persiste este montaje, el Parlamento terminará convirtiéndose en un espacio de suplentes", advirtió, al tiempo de acusar a ciertos sectores de sembrar calumnias con fines de desprestigio.
En sus publicaciones, también lanzó una advertencia a sus pares: "Si me expulsan, caerán muchos más por hechos mucho peores que los que se me atribuyen. Los que más gritan son los que peor están". Según la legisladora, el material difundido fue manipulado, editado y sacado de contexto con el objetivo de dañarla políticamente.
El caso mantiene en vilo al Senado, en medio de la presión social por esclarecer las denuncias y de un clima interno cada vez más tenso entre las distintas bancadas.
