Un niño en silla de ruedas esperaba al costado del camino para ver pasar al presidente Santiago Peña en la zona de Zanja Pytã, Amambay. Al notar su presencia, el mandatario detuvo la marcha, descendió del vehículo y se acercó para saludarlo personalmente, en una escena que conmovió a los presentes.
Jesús aguardaba desde temprano, al borde de un camino polvoriento, con la ilusión de ver de cerca al presidente durante su paso por Zanja Pytã. En su silla de ruedas y rodeado de familiares, soportaba el intenso polvo que levantaban los vehículos oficiales y la comitiva, sin perder la esperanza de recibir un saludo.
Al percatarse de la situación, el jefe de Estado decidió detener su vehículo y acercarse hasta donde estaba el pequeño. Se agachó a su altura, lo saludó con afecto y le dedicó unas breves palabras, generando aplausos y emoción entre quienes presenciaban el momento.
La escena quedó registrada en imágenes que rápidamente comenzaron a circular, destacando la alegría del niño tras el saludo. Para Jesús, ese instante, marcado por la cercanía y atención del mandatario, se convirtió en un recuerdo que, según allegados, nunca olvidará.