La propuesta surge tras el acuerdo alcanzado con Emiratos Árabes Unidos y contempla modificaciones sustanciales al marco legal vigente, con el objetivo de acelerar el proceso y permitir una concesión directa a la empresa que ejecutará el proyecto.
El ministro de Industria y Comercio, Javier Giménez, confirmó que en los próximos días el Poder Ejecutivo remitirá al Congreso una propuesta de cambios a la ley especial del tren de cercanías. La intención es adaptar la normativa al nuevo esquema de cooperación entre Estados, que se materializa a través de la empresa estatal emiratí Etihad Rail y Ferrocarriles del Paraguay SA (Fepasa), que conformarán una sociedad encargada de la ejecución y operación del servicio.
Según explicó el secretario de Estado, el nuevo marco legal apunta a permitir una concesión directa por un plazo de 30 años a la empresa mixta integrada por Etihad Rail y Fepasa, dejando de lado los mecanismos previstos anteriormente y otorgando mayor agilidad al proceso. El proyecto, señaló, deberá ajustarse a un modelo de Gobierno a Gobierno, en el que la participación se canaliza a través de empresas estatales de ambos países.
El acuerdo prevé que Etihad Rail tenga el 75% de las acciones de la sociedad, mientras que Fepasa conservará el 25%. Este esquema define también la estructura de financiamiento del emprendimiento, que demandaría una inversión estimada de USD 450 millones para un trazado de aproximadamente 20 kilómetros entre Luque y Asunción.
Antes de avanzar con la obra, el plan contempla la realización de un estudio de factibilidad que se extenderá por unos ocho meses. Para esta etapa está prevista la presencia en el país de ingenieros residentes de la empresa ferroviaria emiratí, quienes trabajarán en la evaluación técnica, económica y operativa del proyecto.
Desde el Gobierno aseguran que el tren de cercanías deberá ser un servicio rentable, con una rentabilidad estimada en torno al 9%, pero sin trasladar ese costo al usuario. El valor del pasaje, según la proyección oficial, será competitivo y no superará significativamente el costo actual del transporte urbano. La meta central, insisten, es que el servicio sea masivo y atractivo para los usuarios que hoy enfrentan largas horas de viaje, estrés y saturación en el sistema de buses.
Las estimaciones oficiales calculan un movimiento mínimo de 40.000 pasajeros diarios en el trayecto Luque-Asunción. El Ejecutivo sostiene que el impacto del tren no será solo en términos de movilidad, sino también en calidad de vida, al reducir tiempos de traslado y el desgaste cotidiano de miles de trabajadores.
El anuncio reaviva un proyecto que ya atravesó varios giros y retrocesos. La iniciativa original, que planteaba un tren de cercanías entre Asunción e Ypacaraí con un recorrido de 43 kilómetros, quedó sin efecto en setiembre de 2024, cuando el Gobierno decidió abandonar el acuerdo que se tenía con Corea, sin mayores explicaciones públicas. Posteriormente, el Ejecutivo impulsó una ley especial bajo la modalidad de Alianza Público Privada, que tampoco logró consolidarse.
En el marco de giras internacionales, el presidente Santiago Peña recibió distintas manifestaciones de interés para el desarrollo de la infraestructura ferroviaria, pero finalmente fue la propuesta presentada por la firma emiratí la que avanzó hasta un acuerdo formal. Ahora, el futuro del tren de cercanías vuelve a depender del Congreso, que deberá analizar y aprobar un nuevo marco legal para destrabar una obra que, por tercera vez, intenta pasar del anuncio a la realidad.